El especialista en empleo, Enrique López Arce, criticó el uso desde hace 10 años del método basado únicamente en el índice de precios al consumidor (IPC) del Banco Central del Paraguay (BCP) para el reajuste anual del salario mínimo legal (SML) debido a que no compensa la pérdida del poder adquisitivo.
Atendiendo las negociaciones, que aún no se definen para el aumento del salario mínimo en el que los trabajadores piden 20% de aumento (G. 647.021) y los empresarios piden mantener el uso de la fórmula de la inflación, cuyo ajuste no sería ni G. 100.000.
Para López Arce, la Ley 5764 del 2016, que eliminó el requisito de una inflación acumulada del 10% para realizar ajustes, permitiendo revisiones anuales basadas en el IPC tras 10 años de vigencia, la metodología demostró que no es una solución para la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
Los ocho reajustes salariales, del 2017 al 2025, representan solo G. 934.541 y el porcentaje de inflación alcanzó 40,5% en todo este periodo. “El objetivo de que el trabajador recupere algo del valor adquisitivo es donde descubrís que esta metodología no calzó”, afirmó.
Explicó que Paraguay es el único país que mide el ajuste exclusivamente con el IPC en lugar de utilizar un indicador especial para la canasta básica, que usan los países de la región. Lamentó que a un año de la discusión que el IPC ya no es válido no se haya avanzado en negociaciones.
Pero ante este escenario, López Arce rechazó reformas legislativas “apuradas”. “Le tengo miedo a sacar una ley con un análisis de 10 días. El Paraguay no se merece eso. Necesitamos estudios serios y profundos, mínimos de 6 u 8 meses que se compartan con la ciudadanía y que paraguayicen las soluciones en lugar de copiar modelos enlatados”, recomendó.