EFE.
“Nuestra intención es poner a prueba la ley porque hay muchos aspectos que no están definidos”, confirmó este lunes a Efe en una entrevista Colin Stephenson, director y cofundador de C420.
En su opinión, la Ley de Drogas Peligrosas de 1991 es ambigua porque permite el cultivo, distribución y venta de esta planta a cualquier organismo o ciudadano que posea una licencia para ello, pero no establece límites.
Stephenson denunció que la ley tampoco ofrece detalles sobre qué tipos de plantas de marihuana pueden ser importadas o consumidas, por lo que la entidad sin fines de lucro ha decidido emprender una iniciativa para generar cambios legislativos.
El director de C420 ya estableció contacto con varios abastecedores de semillas en Amsterdam para que donen una cantidad -aún no detallada- a su organismo “lo antes posible”.
La organización prevé iniciar el cultivo de semillas en sus instalaciones y proveer el aceite extraído a los ciudadanos y entidades que hayan solicitado licencias con fines medicinales.
“La ley no especifica quién puede solicitar licencias”, indicó el director, cuya intención es empezar a operar y ver cómo reaccionan las autoridades locales.
Fundada en 2014, C420 tiene como objetivos principales la educación pública sobre el consumo del cannabis e impulsar el cultivo de la planta en el Caribe, lo que, según sus responsables, también ayudaría a revitalizar el sector agrícola de la región.