El arzobispo de Asunción, monseñor Adalberto Martínez, invitó a los fieles a renovar la comunión con el Sucesor de Pedro y recordó que el ministerio confiado por Cristo al apóstol Pedro permanece vivo en sus sucesores.
Martínez exhortó a la comunidad católica a unirse a las intenciones del Santo Padre, especialmente por la paz. “Oramos con él por el don de la paz, tan profundamente anhelado y, sin embargo, aún herido por guerras que siguen causando muerte, destrucción y sufrimiento en muchas partes del mundo”, expresó, al tiempo de recordar la ayuda humanitaria enviada por el papa León XIV a las víctimas del reciente terremoto en Venezuela.
En su homilía también compartió que el consistorio extraordinario celebrado en el Vaticano los días 26 y 27 de junio permitió a los cardenales vivir “una verdadera experiencia de comunión eclesial”, abordando junto al Pontífice temas como la evangelización, la paz, la sinodalidad, la formación y la transmisión de la fe a las nuevas generaciones.
En esta Solemnidad de San Pedro y San Pablo, el Día del Pontífice, el Arzobispado compartió las reflexiones del presbítero doctor Erwin Soto, y el doctor en Comunicación y asesor de la Pastoral Social Nacional, Roque Acosta, sobre lo que representa el Papa.
El sacerdote Erwin Soto explicó que el Papa, como sucesor de San Pedro, es el principio visible de unidad de la Iglesia. “A través de la unión afectiva y efectiva con el Papa, estamos unidos con los cristianos de los cinco continentes”, afirmó, destacando que los fieles están llamados a rezar por el Santo Padre y sostener su misión.
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Soto recordó que el Día del Papa invita también a colaborar con el Óbolo de San Pedro y señaló que “Dios quiere que sus gracias y bendiciones, su fuerza sobrenatural, le lleguen al Papa por distintos cauces o canales. Uno de ellos es la oración de los fieles por la persona, salud e intenciones del Sumo Pontífice”.
Indicó que otra forma de expresar cercanía es conocer su magisterio, manifestarle apoyo y contribuir con las obras de caridad impulsadas por la Santa Sede.
Por otra parte, Roque Acosta sostuvo que la elección de León XIV “es un signo claro de que el Espíritu Santo guía la Iglesia” y afirmó que su pontificado profundiza el camino impulsado por el Concilio Vaticano II y el papa Francisco, con una Iglesia al servicio de la humanidad, la defensa de la dignidad humana y una firme promoción de la paz, recordando que, para los católicos, el lema “Cum Petro et sub Petro” (Siempre con Pedro y bajo Pedro), expresa el llamado permanente a vivir la unidad y la comunión con el Sucesor de Pedro.