Jazmín Ruíz Díaz
Enviada especial ÚH - San Sebastián
Muchos mitos viene derribando <em>7 Cajas</em> desde su primera proyección: que el cine nacional no es capaz de llenar salas, que la calidad artística y el éxito comercial son incompatibles, que debido a la falta de experiencia en cine en Paraguay no hay actores capaces de convencer tras cámaras.
En la última función, realizada en el marco del Festival de San Sebastián Donostia Zinemaldia, quizás había un último mito que derribar: Que esa característica tan típicamente paraguaya, tanto en el lenguaje, como en las expresiones y el humor de la película, la misma que hizo de ella el mayor éxito de taquilla en su país natal, no podría cautivar de la misma manera al público extranjero.
"¿Es que no son actores los que conformaron el casting? Digo, por la unión y naturalidad que se ve...”, fue la primera pregunta de un asistente que se mostraba escéptico ante la posibilidad de que un profesional del arte dramático pudiera dar vida de una forma tan real a personajes de las características del filme.
“La verdad que son todos actores”, afirmaba Tana Schémbori orgullosa y en otro momento agregaba: “Si bien al principio queríamos trabajar con gente propia del lugar, después de mucho leer el guión de Juanca nos dimos cuenta que necesitábamos actores. Porque tenían que guiar la historia de una forma mucho más contundente. Entonces, si era una persona sin experiencia iba a ser mucho más costoso”.
“Para mí es de lo mejor que he visto en el festival, además de una de las ovaciones más emotivas”, enfatizaba uno de los asistentes, quien luego preguntaba con curiosidad si en Paraguay existían escuelas de actuación, a lo que la realizadora respondía de forma positiva destacando que Lali González, una de las protagonistas, había salido de una de estas escuelas.
Los elogios continuaron: “Me he divertido un montón. Tenía ese ritmo que muchas veces hace falta en otras películas”, sostenía uno de los presentes.
Sobre el punto, Maneglia acotaba que esto nace de una intención de homenajear “al cine de Hollywood que nosotros vemos en Paraguay. En vez de que sea con autos lujosos, es con carretillas y con lo que tenemos, nuestro humor, nuestra idiosincrasia y nuestra manera de ser”.
El descubrimiento del Mercado 4 y el idioma guaraní fue otro de los puntales que desataron los comentarios. “Me ha encantado la película.
Pero me pareció bastante atrevido grabarla en guaraní, siendo que después iba a verse afuera del país”, apuntaba una joven.
Lali González aclaró la diferencia entre guaraní y jopará, enfatizando que en <em>7 Cajas</em> se empleó lo segundo, tomando el lenguaje particular propio de la zona del mercado, y concluyó: “Sí, creo que somos bastante atrevidos para haber hecho una película en jopará”.
Terminada esta sesión de preguntas y respuestas, el director de fotografía, Richard Careaga, reiteró su sorpresa ante la respuesta del público.
“Esta fue una de las funciones más impresionantes. Porque es cierto que en Paraguay la gente se reía y aplaudía al final, pero esta fue la primera vez que el público lo hace durante más de cinco minutos. Al terminar los créditos, aplaudía, aplaudía y seguía aplaudiendo; incluso, lo hacían durante las escenas. Uno piensa: ‘Estos son europeos’ y no se puede creer”.
El protagonista, Celso Franco, acompañó esta sensación de incredulidad: “Yo al principio decía que por la traducción de los subtítulos en inglés y español, los chistes no se iban a entender.
Ahora, podemos afirmar que la sensación ya es internacional y creo que la reacción va a ser positiva en todas partes. Ya se vio eso en Toronto y ahora se repite”.