Hoy se cumplen 53 años de la suscripción del Tratado de Itaipú, acto que tuvo lugar en 1973 en el Palacio de la Meseta de Brasilia (Brasil). Se trata del documento que cambiaría la historia de dos países, Paraguay y Brasil, cuyas diferencias limítrofes encontraron la solución en una monumental obra que, desde entonces, contribuye al desarrollo de ambas naciones.
La firma del acuerdo diplomático se concretó durante la presidencia de los mandatarios Alfredo Stroessner (Paraguay) y Emilio Garrastazu Médici (Brasil). El documento, rubricado por ambos jefes de Estado, estableció las bases para la construcción de la mayor central hidroeléctrica en generación de energía del mundo.
En el Artículo I del Tratado se dejó constancia de la pertenencia en condominio al Paraguay y al Brasil de los recursos hidráulicos del río Paraná, desde e inclusive el Salto del Guairá (o Salto Grande de Sete Quedas) hasta la boca del río Yguazú, con lo que el motivo del conflicto territorial entre los dos países quedó resuelto.
Al Tratado de Itaipú se lo considera como referencia en acuerdos binacionales y tras la ratificación del documento en los congresos de Paraguay y Brasil, respectivamente, en mayo de 1974 fue creada la empresa Itaipú Binacional para construir y dirigir la usina.
La usina posee 20 unidades generadoras, de las cuales 10 generan en 50 Hz, que es la frecuencia paraguaya, y 10 en 60 Hz, frecuencia utilizada en Brasil. En los casi 42 años de generación, desde el 5 de mayo de 1984 hasta la fecha, la producción acumulada de energía totaliza más de 3.148.718 GWh.
Anexo C. Tras la última reunión de los presidentes Santiago Peña (Paraguay) y Lula da Silva (Brasil), realizada a finales de marzo de este año, no se supo más de los avances en las negociaciones para acordar un nuevo Anexo C.
En la última conferencia realizada por el Ejecutivo se había informado que Paraguay y Brasil coinciden en un objetivo estratégico para el futuro de Itaipú: La binacional debe reinvertir sus recursos en nuevas fuentes de energía. Así lo confirmó el jefe de Gabinete, Javier Giménez, tras la reciente reunión entre los presidentes.
Con relación a las demoras en torno al entendimiento binacional, Javier Giménez señaló que se trata de una negociación compleja y una “revisión histórica”.
Asimismo, afirmó que haber negociado una tarifa intermedia para los próximos años hace que haya mayor margen para negociar con tranquilidad.
Respecto a las pretensiones del Brasil de acordar una tarifa más baja, Giménez adelantó que “indefectiblemente, en un futuro, la tarifa tiene que bajar unos dólares y encontrar un término medio que permita garantizar las nuevas inversiones”.