ÑEEMBUCÚ Y MISIONES
Una torrencial lluvia que superó los 140 milímetros cayó ayer por más de tres horas en la capital de Ñeembucú, inundando las calles y obligando a los pobladores a abandonar sus casas por la acumulación de agua. El río Paraguay, sin embargo, volvió a bajar en la víspera 4 centímetros y quedó en 8,87 metros.
En Alberdi la marca está en 9,26, también con 4 centímetros menos, y la lluvia no fue tan intensa ya que cayeron solo 31 milímetros.
La torrencial precipitación se inició en las primeras horas de la víspera, con una fuerte tormenta de vientos, truenos y relámpagos. La impresionante caída de agua puso en vilo a la población cuando los sectores bajos de la ciudad se inundaron. Las estaciones de bombeo no dieron abasto para desagotar la gran cantidad de agua acumulada.
Según registro de la estación meteorológica del aeropuerto local, cayeron más de 140 milímetros en pocas horas. Esta situación rebasó los pronósticos para hacer frente a un evento tan severo. El barrio San Vicente, que recientemente fuera liberado de la crecida del arroyo Ñeembucú, mediante la construcción de un terraplén, volvió a inundarse cuando un canal de desagüe pluvial que pasa por el sector fue rebasado por la gran cantidad de agua caída, inundando de nuevo numerosas viviendas. Igual panorama se pudo observar en otros sitios de la ciudad, como los barrios San Antonio, 12 de Octubre y Obrero, entre otros.
En San Juan del Ñeembucú llovió 125 milímetros, en Mayor Martínez 112, en Tuyucué (Humaitá) 110, Cerrito 90, Tacuruty (Cerrito) 80 milímetros, Isla Umbú 85, Medina 120, General Díaz, 80. El distrito de Laureles es el lugar con más agua caída, con 165 milímetros.
Hubo cortes de luz y conforme las condiciones del agua vayan bajando la ANDE estará reponiendo el servicio.
En la cripta histórica de la Basílica Nuestra Señora del Pilar, sorpresivamente brotó agua. Este sitio ya se encuentra bajo el nivel de la cota actual de la inundación. El párroco Sergio Campara, en compañía de otros religiosos rápidamente retiraron los objetos que se pudieran dañar con el agua.
Misiones. Desde tempranas horas de la mañana de este martes en todo el Departamento de Misiones se registraron descargas eléctricas, fuertes vientos y una torrencial lluvia. El temporal dejó una vivienda con daños materiales y caminos de barrios destruidos.
En la mañana del lunes con la primera lluvia que azotó al departamento se reportaron caídas de ramas de árboles y algunas tejas en la ciudad de Ayolas, así como una torrencial lluvia.
Una humilde vivienda del barrio San Isidro de la ciudad de San Ignacio sufrió daños al caer parte de su infraestructura.
En los barrios periféricos como San José, María Auxiliadora y San Roque los vecinos manifestaron que sus viviendas fueron rebasadas por la lluvia ya que cerca pasa el primer arroyo y ante la falta de limpieza y mantenimiento la misma se desborda.
En San Juan Bautista, algunas viviendas del barrio Paso Naranja también quedaron bajo agua por varias horas.
También se reportaron cortes de energía eléctrica en forma intermitente en algunos lugares y por varias horas en otras zonas, pero que fue restablecida horas después.