04 ago 2026

El regreso de Tape’ỹ: El yaguareté que sorprendió a Foz vuelve a la selva

El felino sorprendió al barrio Três Lagoas recorriendo las calles. Amaneció en el patio de una vivienda el 28 de junio de donde fue rescatado. Tras ser observado, especialistas confirmaron que el ejemplar tiene origen silvestre y que solo perdió su camino llegando a la ciudad.

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GPS. El yaguareté Tape’ỹ que fue encontrado en el patio de una casa en la zona urbana de Foz de Yguazú fue liberado en el Parque Nacional del Yguazú, con un collar con rastreo satelital.

Foto: Gentileza.

Después de protagonizar uno de los episodios de fauna silvestre más llamativos de los últimos años en la región de las Tres Fronteras, el yaguareté macho que fue encontrado en el patio de una casa en la zona urbana de Foz de Yguazú, Brasil, volvió finalmente a su ambiente natural. El felino, bautizado como Tape’ỹ fue liberado en el Parque Nacional del Yguazú, lado brasileño.

El yaguareté vuelve a caminar la selva tras permanecer bajo cuidados veterinarios y pasar por una serie de evaluaciones y recibir el alta del equipo técnico que acompañó su recuperación. La historia comenzó a finales de junio, cuando vecinos del barrio Três Lagoas, en Foz de Yguazú, alertaron sobre la presencia de un gran felino recorriendo la zona.

La aparición de un yaguareté en un área urbana generó sorpresa y preocupación debido al riesgo que representaba tanto para la población como para el propio animal, que se encontraba lejos de su ambiente habitual.
Ante la situación, se activó un operativo especial que reunió a profesionales de distintas instituciones de Brasil y Argentina. Equipos del Proyecto Onças do Iguaçu, el Parque Nacional del Iguazú/ICMBio, el Centro Nacional de Investigación y Conservación de Mamíferos Carnívoros (CENAP/ICMBio), la Itaipú Binacional y organismos colaboradores trabajaron coordinadamente para localizar y capturar al animal de manera segura.

Silvestre

Luego del rescate, el yaguareté fue trasladado al Refugio Biológico Bela Vista, de la Itaipú Binacional, donde comenzó una etapa de observación, tratamiento y recuperación. Durante varios días, veterinarios y especialistas realizaron controles clínicos y exámenes de laboratorio para conocer el estado general del felino.

Los profesionales identificaron heridas que fueron tratadas durante su permanencia en el refugio. El animal fue acompañado diariamente y respondió favorablemente a los cuidados recibidos. Los estudios confirmaron que Tape’ỹ presentaba buenas condiciones de salud y que estaba apto para regresar a la naturaleza.

Además de los aspectos físicos, los técnicos evaluaron su comportamiento. Según los responsables del seguimiento, el yaguareté mantuvo características propias de un animal silvestre, conservó sus hábitos naturales, se alimentó con normalidad y mostró capacidad para sobrevivir nuevamente en libertad.

Con esos resultados, la decisión fue devolverlo al Parque Nacional del Yguazú, considerado uno de los principales refugios de biodiversidad del Bosque Atlántico y un área fundamental para la conservación del yaguareté en la región.

Collar

Antes de la liberación, Tape’ỹ recibió un collar de monitoreo satelital con tecnología GPS. El dispositivo permitirá conocer sus desplazamientos, identificar las áreas que utiliza, analizar su adaptación al territorio y obtener información que pueda contribuir a futuras acciones de conservación.

La liberación fue realizada por los equipos técnicos involucrados en la operación. Luego de abrirse la caja de transporte, el animal salió lentamente y avanzó hacia la vegetación del parque. Los especialistas acompañaron sus primeros movimientos hasta que finalmente desapareció entre la espesura del bosque, iniciando una nueva etapa lejos del contacto humano.

“El retorno de Tape’ỹ al Parque Nacional del Yguazú representa el cierre exitoso de una operación que comenzó en una situación muy delicada, con un gran felino en un área urbana. Todas las decisiones fueron tomadas con criterios técnicos, priorizando el bienestar del animal y la seguridad de la población”, afirmó Rogério Cunha de Paula, jefe del CENAP/ICMBio.

El especialista destacó que ahora comienza un periodo fundamental de seguimiento. A través del collar GPS, los investigadores podrán conocer cómo el yaguareté se adapta nuevamente a la vida silvestre y cuáles son sus patrones de desplazamiento después de la experiencia excepcional que lo llevó hasta la ciudad.
Para los especialistas, el caso también expuso la necesidad de mantener y ampliar los corredores ecológicos que permitan el desplazamiento seguro de los animales silvestres.
Marius Belluci, gestor del área de Ciencia e Investigación del Parque Nacional del Yguazú, señaló que la presencia del felino refuerza la importancia de recuperar áreas de preservación permanente, reservas legales y zonas protegidas que conecten distintos fragmentos de bosque.

Según explicó, fortalecer la conexión entre el Parque Nacional del Iguazú y el entorno del lago de Itaipú es fundamental para garantizar un corredor de biodiversidad a lo largo del río Paraná, permitiendo que especies como el yaguareté puedan desplazarse con menor riesgo de conflictos con las comunidades humanas.

El caso de Tape’ỹ fue considerado extraordinario por los investigadores. La región donde fue encontrado el animal no registraba confirmaciones de presencia de yaguaretés desde hacía más de dos décadas. Hasta el momento, los especialistas todavía no pudieron determinar con precisión de dónde llegó el felino ni cuáles fueron las razones que lo llevaron a recorrer una zona urbana.

Hipótesis

Una de las hipótesis es que el animal pudo haberse desplazado en busca de nuevos territorios, alimento o debido a cambios en su ambiente natural. Sin embargo, los investigadores esperan que los datos obtenidos mediante el monitoreo satelital permitan responder algunas de estas preguntas.

El episodio también revela la importancia de la participación de la comunidad. La rápida comunicación de los vecinos permitió activar el protocolo de rescate y evitar una situación de mayor riesgo. Gracias a esa colaboración, el animal pudo ser capturado sin sufrir daños y recibió la atención necesaria para volver a la naturaleza.

El nombre Tape’ỹ fue elegido después de su captura. La palabra, de origen guaraní, significa “aquel que perdió el camino”, una referencia al recorrido inesperado que llevó al yaguareté desde el bosque hasta las calles de Foz de Yguazú.

Ahora, con su regreso al Parque Nacional del Yguazú, los especialistas esperan que la historia tenga un nuevo capítulo, que Tape’ỹ vuelva a recorrer los caminos de la selva, encuentre su territorio y contribuya, como uno de los grandes símbolos de la fauna sudamericana, a la conservación del yaguareté en el corredor del río Paraná.

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