13 may. 2026

El pez que “secuestra” espermatozoides ajenos y que le dan ventaja invasora

La carpa prusiana es una especie invasora con éxito en Europa y se debe, entre otras cosas, a su forma poco común de reproducción, usando espermatozoides ajenos, un método que se ha comprendido mejor después de que un equipo de investigación analizara su genoma completo.

pez.png

La carpa prusiana es una especie invasora con éxito en Europa y se debe a su forma poco común de reproducción.

Foto: ensegundos.do

Original de Asia, la carpa prusiana (Carassius gibelio) tiene una ventaja frente a sus parientes cercanos con los que compite por el hábitat en Europa, como el carpín (Carassius carassius), una especie amenazada, o el pez dorado.

Esta especie, formada casi exclusivamente por hembras, aprovecha los espermatozoides del macho carpín u otros peces pertenecientes al orden de los cipriniformes para fecundar sus huevos, pero luego destruye ese material genético ajeno y crea clones de la madre.

Así lo indica un estudio dirigido por la Universidad de Innsbruck (Austria) y que publica Nature Communications.

Lea más: Sobrepesca y contaminación amenazan con extinguir al tiburón marrajo

Las hembras de la carpa prusiana se mezclan con un cardumen de carpines, ponen sus huevos y dejan que estos sean fertilizados por los machos, cuyos espermatozoides “secuestrados” estimulan la división del óvulo, señala la Universidad de Innsbruck.

El material genético del macho es descompuesto en el óvulo sin que sea usado, una forma de reproducción que se llama partenogénesis dependiente de espermatozoides o nacimiento virgen.

Todas las crías producidas de esta manera son clones femeninos de la hembra. Por lo tanto, la mayoría de las poblaciones de carpa prusianas son exclusivamente femeninas, ejemplares machos solo ocurren en raras ocasiones.

“La reproducción unisexual, es decir, puramente femenina, permite una rápida colonización de nuevos hábitats y ofrece a las especies invasoras una gran ventaja sobre los competidores originarios”, explica Dunja Lamatsch, de la Universidad de Innsbruck.

Entérese más: Los perros descienden de dos poblaciones distintas de lobos

El equipo científico decodificó completamente, por primera vez, el genoma de la carpa prusiana, lo que le ayudó a entender mejor el mecanismo que hay detrás de este sistema de reproducción.

Los animales que se reproducen sexualmente normalmente tienen un conjunto doble (diploide) de cromosomas. Para la reproducción, los cromosomas de hembras y machos se dividen en células germinales (meiosis) y solo se transmite un conjunto simple (haploide) de cromosomas a la vez.

La fusión del óvulo haploide y el espermatozoide haploide nuevamente crea un organismo diploide.

Sin embargo, los accidentes que ocurren durante la meiosis o el cruce de especies relacionadas pueden producir organismos que tienen más de dos juegos de cromosomas (poliploides).

Vertebrados superiores poliploides no son viables, los peces, anfibios y reptiles sí. De esta forma incluso pueden surgir nuevas especies, como la carpa prusiana.

La carpa prusiana es hexaploide, tiene seis juegos de cromosomas. Cuatro de ellos se juntaron mediante cruces de especies de peces no relacionadas, los otros dos se agregaron cruzando con un pariente cercano.

“Presumiblemente, en algún momento hubo problemas con la formación de las células germinales en estos cruces. Este podría ser uno de los desencadenantes de la reproducción unisexual”, explicó Lamatsch.

En las especies que se reproducen unisexualmente, la meiosis no ocurre y ya no es necesaria una fusión de las células germinales, agregó la científica.

Esta es la primera vez que se describe toda la información genética de un animal hexaploide analizando los seis conjuntos de cromosomas.

El genoma de la carpa prusiana consta de 150 cromosomas y su composición permite comprender toda la estructura de su genoma y su complicada génesis, lo que abre posibles nuevos enfoques de investigación sobre los peces invasores.

Más contenido de esta sección
La ballena jorobada que quedó varada a principios de marzo en la costa alemana del mar Báltico, fue liberada este sábado en el mar del Norte tras ser transportada durante varios días por una barcaza hacia esas aguas profundas, según el equipo de la iniciativa privada responsable del rescate e imágenes de televisión.
Los loros salvajes aprenden rápidamente a comer nuevos alimentos imitando el comportamiento de otros miembros de su grupo social, lo que propicia que el conocimiento sobre la dieta se difunda por la comunidad, según ha comprobado un equipo de investigadores liderado por científicos de la Universidad Nacional Australiana.
Rescatistas alemanes lograron este martes subir a una ballena jorobada, que llevaba semanas varada, a una embarcación especial que la llevará a aguas más profundas.
El heredero multimillonario indio Anant Ambani ofreció al Gobierno colombiano llevarse los 80 hipopótamos a su propio centro de rescate de fauna, en el oeste de la India, después de que Bogotá autorizara la eutanasia para controlar a esta especie invasora introducida en el país por el narcotraficante Pablo Escobar.
Un ejemplar de ñacaniná reapareció en los senderos del Parque Guasu Metropolitano de Asunción, donde un usuario filmó a la reptil. No hace mucho tiempo fue vista la misma especie paseando en el lugar.
La comunidad más grande conocida de chimpancés salvajes, de unos 200 miembros, vive en el Parque Nacional de Kibale (Uganda), donde los investigadores que los han observado durante 30 años han podido presenciar un fenómeno excepcional: La división del grupo y la instauración de una violencia mortal.