El Paraguay también es una muestra representativa. El presidente Peña dijo que al iniciar el año siente un sabor amargo al evaluar los resultados de su gobierno, aún con crecimiento del PIB. Sin imperio de la ley, el país es una isla de impunidad, rodeada de tierra, como decía Roa Bastos, y cada vez peor. Con la recesión geopolítica, los vacíos de poder se iban a multiplicar y eso es precisamente lo que está pasando all over the world. Hubo un aumento de los conflictos sin un policía global poderoso que maneje el orden mundial. Eso también significa erosión de las instituciones con una nación como Estados Unidos que estaba comenzando a debilitarse como sheriff global indiscutido, sacerdote de la ética y la moral, además, de gerente general del comercio internacional. Ahora Trump está buscando rescatar el hard power.
Instituciones que marcaban los límites de lo posible e imposible, que eran dadas por sentadas, ya no eran y ya no son tales. Cualquiera puede desafiar el poder, el orden y las puniciones de la ONU, por ejemplo, de su Consejo de Seguridad. La OTAN está desmoralizada. Una ley debe tener consecuencias si existe el incumplimiento. Y, aparentemente, eso es lo que no está pasando con el derecho internacional. En lo nacional, en el Paraguay, esa es la norma, pocos sufren las consecuencias de incumplir la ley. La corrupción arregla todo. A propósito, qué pasó del chat de Lalo. Ya nadie se acuerda de este tema. Sigamos.
Estados Unidos como nación inicia un proceso de dejar de lado instituciones creadas por ella misma. Otros ejemplos: Rusia invadiendo Ucrania, China siempre amenazante, Hamás matando gente, Israel respondiendo, y algunos players en el Oriente Medio que andan deschavetados, vean lo que está pasando en Irán. Dicho esto, con poderes debilitados de la gobernanza internacional, hoy hay guerras y confrontaciones superpuestas sin perspectivas de una rápida solución.
Medio Oriente, el heartland euroasiático, la guerra de los semiconductores donde están China con Taiwán y Estados Unidos, y el paso por el Mar Rojo, todo está encarajinado, etc. El mundo anda incierto. Asimetría de información e ineficiencia operacional. Hoy se suman América Latina con Venezuela y Groenlandia en el Ártico como objetivos del presidente Trump, sin olvidar que alguna vez se habló de retomar el Canal de Panamá.
No hay respuestas eficaces a nada. No hay contención eficiente de las demandas e iras políticas y sociales. No hay utilidad en diplomacia alguna, nadie quiere ceder nada a nadie. La fragmentación es la consigna, menos globalización y más proteccionismo.
Observando a nuestro país en medio de todo esto, algunos modelos están agotados. Por ejemplo, el crecimiento del PIB con primitivismo productivo y capitalismo de secuaces, sin desarrollo humano. Lo dijo el propio presidente Peña hace pocos días al inaugurar el 2026, con todas las pilas, comenzando su primera reunión del año enfocándose en la heladera vacía, bien hecho, juntando en su despacho a los productores de proteína animal y parte de su gabinete. La estrategia para que el precio de la carne no sea inaccesible es subir el hato ganadero para aumentar la oferta. Repito, en un acto militar en el Guairá confesó que tiene un sabor amargo en la evaluación de los resultados de su gobierno, a pesar del crecimiento y del grado de inversión, porque esos resultados no se están revirtiendo en bienestar de la gente. Y tiene razón. Quizá la preocupación y el malestar con el cual está comenzando el año le llevó a cometer un gaffe que fue exagerado en cuanto a críticas por parte de la prensa y de la opinión pública, cuando afirmó que llevar a los hijos de la escuela privada a la escuela pública era un buen negocio para los padres porque eso significaba más plata en el bolsillo. Hay que ser más generoso con quien tiene enormes responsabilidades, confiesa que tiene un sabor amargo (en modo pirevai) y que comienza el año, repito, trabajando en lo que verdaderamente importa: la heladera vacía.
Luego, el Gobierno entró con todo en la reforma de la Caja Fiscal, con taquilla alta, en un año electoral como es el 2026, bien hecho, cortándose la propia carne, presentando un proyecto de ley lleno de carnadas y anzuelos para elevar la edad necesaria para poder jubilarse, limitando la tasa de sustitución y llevando implícita con esta medida y la anterior, la extensión de los años de aportes de los trabajadores públicos para acceder a la jubilación. Esta reforma es un imperativo ineludible. Es correcta la medida del Gobierno. Los privilegios del sistema de seguro social karape, tal cual es la Caja Fiscal, que servían para agradar a la clientela política de la ANR, que era usada para ganar elecciones, pervirtiendo la democracia (a un punto tal que hoy confiesan algunos afectados, en modo pirevai, que es así, diciendo que son en mayoría colorados y por eso están amenazando con dejar de votar por sus benefactores prebendarios ahora que cambian las reglas del juego) no es más que un modelo presupuestario –ni fondo de reservas tiene, ni se sabe qué pasó con los recursos superavitarios hasta el 2010– que adolece de varias anomalías que ya están costando en 10 años alrededor de USD 1.600 millones de saldo rojo cubiertos con impuestos a la sociedad paraguaya.
Es posible que los que disputan los conflictos ni siquiera estén entendiendo en profundidad qué es lo que están peleando, las causas raíz de sus problemas. La ira hoy no necesita ser razonable. Es un problema incomprendido en toda su dimensión, porque no es necesario comprender absolutamente nada. Es una rabia existencial en modo universal.
Para despejar la mala onda generalizada (aprovechando mis vacaciones en Villa Ituzaingó, en la banda oriental, país esquina con vista al mar, disfrutando de 19 grados de temperatura y 12/8 de presión arterial) sin entrar todavía en modo pirevai, me dispuse a enumerar 12 propuestas rápidas, preliminares, para mejorar la vida de los paraguayos, quizá desde el 2028, delante de la argelería con heladera vacía que puede seguir afectando a la ciudadanía paraguaya en los próximos años con el régimen actual sin alternancia.
Veamos:
1. Colectivo gratis, en algunas líneas específicas a partir del 2029. Todo pagado por la sociedad que será beneficiada, por medio de sus impuestos. En el mundo este sistema ya existe. De hecho, en Paraguay, incluso en forma anómala con bonos soberanos, alrededor de la mitad del pasaje técnico es pagado por el Estado, con un pésimo servicio de parte del sector privado. Veremos cómo se administra el sistema. En el mundo está todo inventado, quizá le pidamos ayuda a la URBS de Curitiba. Jaku’eke.
2. Salir de Informconf para muchos deudores en situación de vulnerabilidad con montos menores, que no pueden volver al mercado laboral ni acceder a créditos, por medio de un banco estatal que compre las deudas con quitas, para refinanciar a los afectados en largas cuotas accesibles al bolsillo.
3. Reservas monetarias cripto del BCP generadas con la ANDE, a partir de la hidroenergía no utilizada de las binacionales, para pagar gastos urgentes de salud y educación, o servicios de deuda si fuera posible.
4. Cero nepobabies, desvinculando a todos los planilleros y nepos que malgastan recursos del Estado sin agregar valor a los bienes públicos.
5. Escuela pública para ganar el mundo, para hacer lo que el presidente propuso de migrar escueleros de la educación privada, pero, para eso, se necesita subir lo invertido en educación del 3% al 6% del PIB de forma responsable y despedir a los profesores que no sirven.
6. Cárcel a los delincuentes, incluyendo a los motochorros y a los que roban recursos del Estado, son más de USD 2.000 millones por año, USD 10.000 millones por periodo presidencial, según el BID.
7. Profe a tiempo completo en las facultades públicas. Y exigir lo mismo en las universidades privadas. Bien remunerados, pero con altas exigencias al docente en cuanto a métodos y resultados.
8. Carne en primer lugar, asado para todos. Ya lo dijo el actual Gobierno, impulsar frigoríficos para el consumo nacional, y aumento del hato ganadero. Pero, además, intervención del Estado con alguna institución que regule mejor las imperfecciones del mercado que aparecieron en el estudio de la Comisión Nacional de la Competencia. Peña ya comenzó el trabajo. Pero hay que acelerar. Quien tiene hambre tiene prisa, dijo Betinho.
9. Tu hija va a ser ingeniera, y no modelo de Onlyfans, ni va a viajar a España. Esa debe ser la consigna. Fuerte impulso a las carreras de ingeniería en varias especialidades para que la ciencia y la tecnología impulsen un cambio rupturista en la sociedad paraguaya. Desarrollo humano a partir de la ciencia.
10. Fondos públicos para propósitos específicos, por medio de fideicomisos, en casos de nuevas fuentes de recaudaciones del Estado, para evitar la corrupción y el malgasto de ingresos públicos adicionales. Ejemplo, contribuciones eventuales por rescate de plusvalía, los recursos deben ir a una cuenta especial para el repago de las inversiones infraestructurales del Estado que crearon el plusvalor de los inmuebles privados. Ejemplo, quién pagará el puente Defensores del Chaco. Ojo.
11. Incrementar la presión tributaria con IA en materia de control cruzado impositivo, para combatir la evasión, disminuyendo el factor humano en los procedimientos, para mitigar la corrupción, y quizá preparando un pacto consensuado con la sociedad para modificar la estructura regresiva. Con los puntos anteriores es posible convencer a los diversos grupos de interés de que sus impuestos serán bien utilizados. Calidad del gasto.
12. Clúster de acopio de alimentos estratégicos, seguridad alimentaria, para que, cuando el mercado falla, tal como el Gobierno dice que falla, el Estado entre a actuar comprando y vendiendo alimentos, asegurando precios y mercado, por fuera de intermediarios especuladores (modelo farm to table, como hacen los ricos) en momentos de capitalismo de secuaces, sin mercado, cuando se crean monopolios y oligopolios.
Claro que hay otras medidas estructurales que deben ser impulsadas. Esto es apenas una lista inicial. La política es tomar decisiones, tomar decisiones, tomar decisiones, todos los días, para transformar la realidad. Desde 1989 solo dos presidentes hicieron eso, tomaron decisiones rupturistas alterando la realidad: Nicanor y Lugo, con sus luces y sus sombras. El primero con un gran pacto fiscal y algunas políticas de protección social; el segundo con grandes avances en la salud preventiva de la gente, en modo USF (hoy abandonadas), entre otras políticas de Estado en favor de la gente de a pie. Y, sobre todo, ambos, iniciando y manteniendo la estabilidad macroeconómica de la que hoy tanto nos vanagloriamos. El resto, poco o nada, mantuvieron el estado de cosas, la argelería y el gran pirevai. Saludos cordiales.