Romper un matrimonio en Paraguay es, para muchos, un lujo inalcanzable. Detrás del universo de personas casadas en el país existe una silenciosa franja de parejas que permanecen unidas solo porque no pueden –o no quieren– costear el millonario trámite burocrático que exige la separación.
Esa realidad social llegará esta mañana al debate político, cuando la Cámara de Senadores analice como primer punto del Orden del Día el proyecto de ley conocido como “divorcio exprés”.
“No es solamente acortar los plazos, sino también simplificar el proceso, porque sabemos que hoy se requiere de la intervención de profesionales abogados para poder llevar adelante y a partir de ahora con este proyecto de ley se va a prescindir eso cuando hay mutuo consentimiento, cuando no hay bienes que dividir, etcétera. Cuando no es controvertido, en síntesis. Y eso va a otorgar mayor celeridad al proceso”, explicó el legislador Eduardo Nakayama en rueda de prensa.
El senador adelantó que contarán con el apoyo del oficialismo, que es mayoría en la Cámara Alta.
“Se aprobó (dictaminó) con modificaciones en la Comisión de Legislación y con eso tendría el apoyo de los demás colegas (en alusión al oficialismo) para que pueda ser aprobado mañana en la sesión ordinaria”, expresó.
La modificación consiste en la eliminación del plazo de un año contados desde el momento del mutuo acuerdo para iniciar la disolución.