Ahora que la aprobación del PNTE entró en un largo compás de espera, a raíz de las críticas y tenaz oposición de referentes de la Iglesia Católica y de distintos los movimientos provida y profamilia, los nuevos integrantes del Conec tendrán la misión de revisar y pasar en limpio los términos y alcances de dicho plan, de modo a conciliar los ánimos.
“A pesar de todo lo que se diga y se dice, si queremos que la definición de este Plan de Transformación Educativa se constituya en una política pública, y de forma participativa, estas voces que hay, que en principio son disonantes, son muy necesarias”, contemporizó Jorge García Riart, uno de los ocho flamantes miembros del citado órgano, quienes poseen la solvencia necesaria para el efecto (ver infografía).
De hecho, este proceso de reconformación se hizo mediante un concurso de méritos y proyectos. Antes los miembros eran nombrados directamente por el Ejecutivo, sobre la base de trayectoria educativa, recomendación, etc.
Ahora, solamente se aguarda el Decreto Presidencial para que vuelva a funcionar este colegiado. Una vez que eso ocurra, y se estima que sería entre esta semana y la siguiente, quedará a cargo del ministro Nicolás Zárate, titular del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), convocar a la primera reunión de los nuevos miembros del Conec.
Para García Riart, la reactivación del Conec contribuirá a que se llegue a un consenso con respecto al PNTE.
“En este momento, en que hay que definir, hay desafíos y ajustes en el sistema educativo, se necesita de este organismo que tiene que acompañar la ejecución de la política; porque el MEC es una institución que ejecuta la política, pero quien piensa la política educativa en el país es el Conec”, refrendó el experto.
Ausencia sensible. A su criterio, la disfuncionalidad del Conec –en este último lustro– derivó en la orfandad en que acabó el PNTE, a instancias de sus detractores.
“El gran ausente de este proceso de discusión de transformación educativa fue el Conec. Fue un gran ausente institucional y es necesario recuperar ese espacio para poder seguir acompañando lo que se viene”, expresó en alusión al cuestionado plan del MEC.
“El Conec podría ser en adelante un órgano articulador de todas las opiniones, de todos los puntos de vista, las reflexiones, los aportes de todos los sectores para poder ajustar esto que se ha hecho hasta ahora”, completó.
Este proceso de recomponer el Conec empezó en 2019, bajo la batuta del ex ministro de Educación Eduardo Petta.
“Inclusive, cuando empezó el diseño del Plan de Transformación Educativa, ahí empieza el proceso de selección para integrar el Conec y se cierra el diseño del PNTE, sin haberse constituido oficialmente el Conec”, resaltó.
Por lo que, a su juicio, el Conec será “gran heredero” del frustrado proceso de discusión que llevó a cabo el MEC “con sus puntos débiles y fuertes”.
Paños fríos. Como plazo para un informe final, el Conec tiene hasta abril próximo presentar un análisis del PNTE. Será fruto de una evaluación técnica con posibilidad de agregar ejes, sugerencias y, en especial, verificar las inquietudes y críticas de los detractores del plan.
“Siempre es más difícil hacer algo de abajo para arriba, lleva más tiempo dialogar y consensuar, pero necesitamos que sea comprendido y entendido por todos los sectores. Si esto se hubiese dado antes, nos hubiéramos ahorrado esto que está pasando ahora”, lanzó.
El Conec podría ser articulador de las opiniones, los puntos de vista, reflexiones y aportes de todos los sectores.
Jorge García Riart,
miembro electo del Conec.