Este 2026, varias películas del cine moderno cumplen medio siglo. Más que una efeméride, el aniversario es una excusa para volver la mirada hacia una década que redefinió la industria y la manera de observar, actuar y narrar en pantalla.
En esta serie, los ojos se posan en cómo los clásicos de mediados de la década de 1970 impactaron en la sensibilidad y la carrera de referentes del audiovisual en Paraguay: desde la construcción técnica de una película hasta la memoria emocional de quienes crecieron frente a la pantalla.
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“Como amante del cine, películas como Rocky que ya cumplen medio siglo no solo dejaron personajes inolvidables, sino que demostraron el poder del cine para retratar la complejidad humana, los sueños y las contradicciones de su tiempo”, reflexionó Mariana Pineda, productora audiovisual, consultora en negocios creativos y docente con más de diez años de experiencia.
“Sobre todo la historia detrás de la producción que fue una verdadera lucha de creer en los sueños como lo demuestra su protagonista”, agregó la profesional que trabajó en el área de producción de largometrajes como Los buscadores, Ore Ru, La última obra e Yren.
Pineda, presidenta de la Academia de Cine del Paraguay, reflexionó acerca de que muchas de las películas estrenadas cincuenta años atrás siguen dialogando con nuevas audiencias, “e inspirando a quienes creemos en el cine como una herramienta artística, cultural y profundamente humana”.
Películas que dejan huella
Para Juan Carlos Maneglia, quien tenía 10 años en 1976, algunas de las cintas que cumplen cinco décadas le “marcaron profundamente”.
El director fundador de Maneglia-Schémbori Realizaciones citó tres filmes que al día de hoy sigue viendo de vez en cuando “porque me hacen revivir mi pasión por el cine”.
Mencionó a Taxi Driver, de Martin Scorsese, “un director que amo”, subrayó.
“Era un cine muy distinto al comercial que se hacía en Estados Unidos en esa época; muy comprometido y una reflexión sobre la violencia, con el sello inconfundible de Scorsese”, detalló el director de 7 cajas (2012) y Los buscadores (2017).
“Ahí también está la dupla con Robert De Niro, que después hicieron varias películas más. Es brillante, superconvincente y una película que no envejece; la seguís viendo ahora y sigue siendo actual”, describió el codirector y también fundador del Taller Integral de Actuación (TIA), junto a Tana Schémbori.
También nombró a Rocky, la película que lanzó la carrera de Sylvester Stallone como estrella.
“Siendo una película de muy bajo presupuesto y de una persona desconocida, gana ‘Mejor Película’. Eso fue muy raro dentro de la industria”, recordó.
Aunque para Maneglia, se trata de que era un cine “más comercial”, le parecía también maravilloso como cinta de superación personal.
“Nunca me voy a olvidar de la escena final –que siempre vuelvo a ver–, cuando Rocky empata y empieza a gritarle a su pareja (Adrián). Ella avanza entre la gente, pierde su gorrito y él sigue gritando hasta que se abrazan en cámara lenta. Es tan cliché, pero tan maravillosa y emblemática... está tan bien construida, con una música que te levanta, te hace piri (piloerección de la piel). Es una locura, un final apoteósico; imposible que no te emociones”, explicó.
“Carrie es un ejemplo para mis clases”
Al turno de mencionar la película Carrie, de Brian De Palma, Juan Carlos Maneglia confiesa que suele citarle como a uno de sus directores favoritos, “porque aprendí mucho de relato con él”, mencionó.
“Tiene esa escena del clímax donde le derraman sangre a Carrie y ella empieza a tener control del lugar: cierra telepáticamente todo el espacio, empieza a morir gente y a quemarse...”, desglosó.
Para Maneglia, el relato que presenta Brian en esa escena es una clase magistral, “siempre lo uso como ejemplo cuando doy clases de relato cinematográfico”.
Recordó algo que le parece poco usual. “La revista Gente hizo un artículo con fotos de las expresiones de la gente con la escena final, cuando van a visitar la tumba de Carrie. No quiero espoilear, pero algo pasa ahí que realmente te hace saltar del asiento. Esa escena conseguía unas fotos de reacción maravillosas; si buscás, seguro vas a conseguir porque es una locura”.
“Hasta ahora me acuerdo... solamente De Palma podía conmover y aterrar tanto. Esas son las tres películas que me marcaron y me siguen marcando; las sigo viendo porque me hacen revivir el cine que amo”, finalizó.