Este fenómeno, técnicamente conocido como el efecto hinchada, es un verdadero desafío de sincronización, según informó la Itaipú Binacional. Ocurre cuando millones de personas alteran su rutina simultáneamente para sentarse frente al televisor, provocando caídas y picos abruptos de demanda que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) debe monitorear en tiempo real.
El encuentro contra el equipo alemán que se extendió hasta la prórroga y se definió desde los penales, dibujó una clara montaña rusa en los gráficos de consumo suministrado por la binacional.
El pitazo inicial hizo que el consumo cayera de 3.499 MW a 3.309 MW. Esto representa una reducción del 5% (190 MW) en apenas siete minutos, nivel que se mantuvo estable durante toda la primera mitad.
Los 15 minutos de descanso desataron un consumo mayor en los hogares paraguayos. Al abrirse refrigeradores y encenderse microondas en todo el país, el suministro registró una pronunciada rampa ascendente, disparando la demanda en 383 MW (+11%) en solo 11 minutos.
Tras el último penal que selló la histórica clasificación paraguaya a octavos de final, el sistema experimentó un nuevo pico. La demanda trepó bruscamente un 7% (203 MW) en un lapso de 10 minutos.
Tras pasar por Alemania, el equipo paraguayo se prepara para enfrentar a Francia este sábado 4 a las 18:00.
Aunque se espera que el efecto hinchada se repita, los técnicos de la ANDE e Itaipú anticipan que las fluctuaciones podrían ser de menor intensidad al tratarse de un fin de semana. No obstante, las turbinas de la represa binacional ya están preparadas para inyectar la energía necesaria en cuestión de minutos, garantizando que el único sobresalto que vivan los paraguayos sea el provocado por la tensión del propio partido.