Doña Fermina nació el 12 de julio de 1923 en la compañía Culantrillo, distrito de Concepción. Luego vivió mucho tiempo en Asunción para luego radicarse en San Alfredo.
A lo largo de su vida formó una numerosa familia con 11 hijos, dejando un amplio legado que hoy se extiende por varias generaciones. “Todos mis hijos se formaron bien, nadie salió mal de mí”, dijo la cumpleañera.
Actualmente reside con su hija menor Barcilicia Rivarola de González, quien comentó que, si bien su madre presenta algunas limitaciones propias de la edad, continúa luchando con fortaleza y mantiene el deseo de seguir viviendo. “Es nuestro tesoro y creemos que va seguir cumpliendo años”, señaló la hija.
Durante la celebración realizada este sábado, todos los hijos unieron esfuerzos para homenajear a la matriarca de la familia con una gran fiesta cargada de emociones.
Entre lágrimas y palabras de gratitud, sus seres queridos destacaron el ejemplo de trabajo, sacrificio y amor que doña Fermina ha dejado a lo largo de sus 103 años de vida.
La familia vivió una jornada inolvidable, agradeciendo la oportunidad de compartir un nuevo cumpleaños con quien consideran una verdadera reliquia de San Alfredo y del departamento de Concepción.