“Es grande para mí recibir este reconocimiento a mi labor como docente. No tan solo a mí llega este reconocimiento sino a todas mis compañeras, mujeres, porque trabajo con mujeres; les hago llegar eso que está a mi nombre, pero es para todas ellas’’, expresó Bernarda Riveros al recibir el reconocimiento por su compromiso con la educación en comunidades indígenas del Chaco paraguayo.
Riveros es educadora del Programa Rural de Educación Bilingüe Intercultural por Radio (Prebir), de Fe y Alegría, y cada semana recorre más de 160 kilómetros por la ruta Transchaco para llegar a comunidades alejadas, como Kemha Yat Sepo y Toba Qom. Con largas horas de transporte y tramos de camino de tierra, lleva educación básica a personas adultas que, en muchos casos, aprenden por primera vez a leer y escribir.
El Prebir enseña el castellano, el guaraní y las matemáticas a las mujeres y adultos mayores, demostrando que el aprendizaje no tiene edad y que, incluso en los contextos más difíciles en el Chaco, educar sigue siendo posible.