La Cámara de Diputados no pudo avanzar en el orden del día fijado para la fecha que constaba de 21 puntos debido a que una vez más quedó sin cuórum. De este modo, varios temas quedaron sin tratar, incluso el que contemplaba el proyecto de reglamentación sobre el uso de los símbolos nacionales, propuesta que por considerarse polémica se optó por aplazar 22 días. Tampoco se trataron los pedidos de créditos ni ampliaciones.
A falta de disciplina, una vez más imperó la rabona en la Cámara Baja y tras el largo debate que caracterizó al estadio de oradores, varios diputados fueron dejando sus bancas para finalmente afectar el cuórum y la prosecución de la sesión.
El diputado Adrián Billy Vaesken reaccionó al respecto y señaló que hay reglas por cumplir.
“Las reglas son claras y están para ser cumplidas y cada uno sabe su responsabilidad. La Mesa Directiva ni nadie puede actuar como niñero”, refirió.
Dijo que están los que a menudo dejan sin cuórum y faltan.
Igualmente, el vicepresidente de la Cámara Baja, diputado Jorge Ávalos Mariño, mencionó que la rabona constante de sus colegas es un tema que preocupa y que es tema obligado de la Mesa Directiva. “Todo el tiempo hablamos de eso en Mesa Directiva”, apuntó. Con relación al tema, también opinó el diputado colorado, Miguel Del Puerto, quien expresó también su preocupación y la necesidad de abordarlo en Mesa Directiva.
De hecho la plenaria a menudo queda sin cuórum por falta del compromiso de los diputados oficialistas que en conjunto tienen una mayoría muy holgada para que se desarrollen con normalidad las sesiones, pero en cambio, ya sea por decisión de bancada para no tratar algún punto en específico o bien por irresponsabilidad, suelen dejar sin cuórum.
También el bloque liberal, que es la segunda fuerza de la Cámara a menudo sigue los pasos del oficialismo y dejan muchos vacíos que contribuyen a la falta de cuórum.
Contra Beto. Otro aspecto que habría contribuido a que los colorados dejaran sin cuórum fue el fuerte lobby que el senador Silvio Beto Ovelar viene haciendo al proyecto de crédito para caminos vecinales, incluso con una “hinchada” presente en la platea que molestó a sus propios correligionarios de la Cámara por lo que no se trató ayer.
Lo cierto y lo concreto es que cuando la presidencia pasó lista a la hora de estudiar los proyectos del orden del día, solo contó con 27 legisladores que se encontraban en sala.
Vale decir que los legisladores solo tienen la obligación de presentarse a las sesiones que solamente se hacen cuatro veces al mes. Entre gastos de representación y dieta los diputados ganan G. 37.900.000. En este periodo aún no se aplicaron sanciones a quiénes deliberadamente faltan.
“Las reglas están para ser cumplidas y cada uno sabe su responsabilidad y nadie puede ser niñero”. Adrián Billy Vaesken, diputado PLRA.
“Este tema (de las ausencias) lo tratamos siempre en la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados”. Jorge Ávalos Mariño, diputado PLRA.