El comisario explicó que lo que se hizo desde Paraguay fue solo corroborar la información de la captura. “Recibimos un radiograma en la cual nos informan de la detención de ambas personas, en el transcurso de la tarde (del viernes) y que ya están a disposición del Juzgado Federal de Argentina”, dijo Maldonado. Además, resaltó que ya iniciaron los trámites para que la pareja pueda ser puesta a disposición de la justicia brasileña.
RED INTERNACIONAL. Las investigaciones sobre la red internacional de tráfico de armas iniciaron en el 2021, a partir de incautaciones de armamentos que se hicieron en el Brasil.
Según la investigación, el esquema estuvo operando desde el 2019 hasta la fecha. Las armas de fuego eran adquiridas de la empresa HS Produkt, de Croacia, por la empresa International Auto Supply (IAS), perteneciente a Dirisio.
Sin embargo, debido a las incautaciones en el Brasil, la firma croata dejó de hacer negociaciones con la importadora IAS, de esa manera dicha firma buscó otros proveedores en Turquía, Eslovenia, Checoslovaquia para hacer nuevas importaciones.
Las armas eran ingresadas al país de manera legal con complicidad de militares y ex militares de la Dirección de Material Bélico (Dimabel). Posteriormente, se suprimían los números de series, a través del borrado de seriales, y luego eran enviadas al Brasil.
Las armas iban destinadas a las facciones criminales como el Comando Vermelho y Primer Comando Capital (PCC).
Con las incautaciones realizadas en el vecino país, mediante el examen balístico, los técnicos pudieron recuperar algunos de los seriales y la investigación se trasladó a Paraguay.
A finales del año pasado, se hizo un megaoperativo, en el que se logró la incautación de 1.823 armas (largas y cortas) y se detuvo a varias autoridades quienes habrían actuado en complicidad con el crimen organizado.
Según la investigación, el esquema de tráfico contó con propietarios de cazas y pescas, intermediarios para la venta de armas de fuego, funcionarios de la Dimabel, además de otros empleados públicos.
antecedentes. El empresario argentino, Diego Dirisio, es sindicado como el mayor traficante de armas de América Latina y principal proveedor de armamentos del PCC y del Comando Vermelho.
“Él es el dueño de la empresa, quien coordina las acciones de la empresa, hacía gestiones directas para la venta y reventa, consciente de que esas armas debían ser desguazadas y destinadas al crimen organizado. Esto quedó demostrado en la investigación y fue la mayor dificultad para iniciar la operación”, afirmó a medios brasileños Flavio Albergaria, superintendente regional de la Policía Federal.