En una reciente sesión de la Junta Municipal, el concejal Javier Pintos informó sobre recientes denuncias relacionadas con el área de influencia del cerro, refiriéndose específicamente a la laguna Cateura, en donde se habrían estado realizando “rellenos” ilegales con escombros “a fin de ganar espacios en donde eventualmente se podrían dar otros usos”.
Pintos, de acuerdo con las fuentes consultadas por Última Hora, estaba haciendo alusión al Club Cerro Lambaré y a sus directivos, quienes supuestamente estarían afianzando la carga de escombros valiéndose de tractores.
“Ellos deberían retirar la carga que pusieron en el borde de la laguna, deberían retirar y liberar el cauce, ese fue el compromiso que tenían, pero no hicieron, y ahora están nivelando sobre la carga que ya habían hecho en su momento”, aseguró una residente en contacto con este diario.
Detrás de esta acción existirían supuestos intereses políticos vinculados a la captación de apoyo electoral y al favorecimiento de operadores partidarios. Residentes de la zona identificaron específicamente al presidente de una seccional del barrio Yukyty (en el área de influencia del cerro Lambaré) y a un concejal de Asunción. Este, de acuerdo con las fuentes consultadas, estuvo inclusive acompañando los trabajos del tractor dentro de la cancha.
En este contexto, el interés político radica supuestamente en permitir o gestionar la “ampliación de la cancha, cargándola, ganándole terreno a la laguna” para beneficio del club. Esto además podría servir como herramienta para consolidar una base de seguidores.
En contraste, Gualberto González, presidente de la comisión vecinal Cerro Guy, del barrio Yukyty, aseguró que la denuncia que apunta a un relleno ilegal con escombros es “falsa” y que los directivos del referido club, en realidad, están cargando la cancha “porque es como una especie de palangana, y quieren nivelar la cancha y cargan la que está pegada a la laguna, pero no en la laguna”.
González remarcó que la verdadera fuente de contaminación proviene del lado de la Universidad Católica, donde “los recicladores están tirando basuras en la laguna”, hecho que va en contra de la Ley 350/94 de humedales y la Ley 3239/07 de Recursos Hídricos.
Desde la Municipalidad de Asunción, Rosario Godoy, jefa de la Unidad de Recursos Hídricos y Suelo, confirmó que ya existe un antecedente directo de intervención.
“Nosotros habíamos intervenido el año pasado en una cancha justamente por relleno de lo que sería el margen de protección del cauce hídrico”, explicó la ingeniera ambiental.
Añadió que en aquel momento los representantes del club “quedaron en constituir la zona en su estado original”.
Aunque la Municipalidad constató el retiro inicial del material, Godoy aclaró que se realizarán nuevas verificaciones de oficio si se confirma la continuidad del relleno para determinar si se violó el compromiso asumido.
La normativa vigente, específicamente la Ordenanza 69/22, establece sanciones severas para estas prácticas, ya que “está prohibido rellenar cualquier cuerpo de agua con desechos, residuos sólidos o residuos especiales”, como indicó Godoy.
La ingeniera también detalló que este tipo de acciones se constituyen como “falta gravísima” y que las multas pueden ir de los 20 a los 2700 jornales, un total de G. 305 millones aproximadamente.
Godoy pidió que las personas que estén al tanto de la situación, envíen sus denuncias o registros fotográficos precisos a las autoridades municipales, para que se pueda identificar y sancionar adecuadamente a los infractores.
Vecinos contra los vertederos
En el ámbito vecinal, la comisión del barrio Yukyty libra una batalla diaria contra la proliferación de vertederos, especialmente los generados por la mala gestión de los contenedores de basura.
Gualberto González explicó que “se convierte en un vertedero cada esquina donde hay un contenedor”, debido a que los carriteros desparraman los desechos, buscando materiales para reciclar.
Los vecinos de la zona ya tomaron la iniciativa de limpiar por cuenta propia, afirman que “cada bolsa que se tira, se junta y se destina al recolector” para evitar que se acumulen focos de contaminación frente a lugares sensibles como la capilla local.
Esta vigilancia vecinal permitió identificar recientemente un grave delito ambiental en el área de la calle Pizarro, en su intersección con el arroyo Lambaré. González denunció que varias personas arrojaron una gran cantidad de desperdicios directamente al cauce.
Ante este hecho, el vecino tomó medidas legales inmediatas y presentó una denuncia contra los presuntos responsables. El caso ya fue derivado a la Fiscalía del Medioambiente.
Piden mayor cuidado de áreas protegidas
Desde la Junta Municipal se solicitó recientemente que la Intendencia, a través de las direcciones correspondientes, verifique la situación del supuesto relleno ilegal en la zona de la laguna Cateura.
El concejal Humberto Blasco enfatizó la necesidad de que la población se empodere con el cuidado de este recurso hídrico, donde es posible encontrar “especímenes ictícolas, algunos reptiles y aves, muy difíciles de encontrar en otras capitales del mundo”.
Por otro lado, en lo que respecta al cerro Lambaré, también se pidieron informes de las acciones que se hayan implementado recientemente para mejorar la seguridad.
“Se ha compartido por varias redes sociales y medios de prensa un incendio que se produjo en la ladera del cerro Lambaré. Se presume que el incendio podría haber sido intencional”, indicó el concejal Pintos.
Recordó que el lugar fue declarado área de reserva natural y que está clasificado como área silvestre protegida bajo dominio público municipal.
“Toda la carga del cuidado y preservación de ese espacio cabe en el ámbito municipal”, subrayó.
En este sentido, el concejal Blasco informó que en la zona del cerro, además de presentarse situaciones de inseguridad que afectan a los visitantes, se “generan quemazones” constantemente, “y no solo de basura domiciliaria, sino verdaderos vertederos clandestinos que invaden toda el área de la Costanera Sur”.
Esto puede generar serios inconvenientes para la salud de quienes transitan por la zona.