Denuncian que en camiones con doble fondo se estarían traficando hacia el mercado brasileño desechos reciclables, cobre y aluminio. El paso se estaría dando a través del Puente Internacional de la Amistad. Se habla de un enorme negocio ilícito que opera en la frontera seca en el norte del país, impulsado por los escasos controles de las instituciones de seguridad y control fiscal. Una investigación reciente de este medio demostró el nulo control en la frontera seca en Canindeyú, y el gran negocio ilegal del contrabando de cobre.
En el caso de Alto Paraná, si bien la situación no es diferente, el contexto es muy distinto a lo que ocurre en el norte, al tener solo 70 kilómetros de distancia entre el límite de ingreso al departamento hasta la llegada al puente que une Ciudad del Este a Foz de Yguazú. Pese a que los controles son nulos en lado paraguayo, el embudo de la Receita Federal (Aduana) (RF) y la Policía Federal (PF) en zona primaria del lado brasileño hace que el “rubro” no tenga el mismo impulso que en otras zonas fronterizas.
🚨 Pindoty Porã: Zona fronteriza donde prospera el contrabando y el nulo control de las autoridades.
— Última Hora (@UltimaHoracom) February 14, 2024
🚨 Daño: El tráfico de cobre genera perjuicio millonario al Estado.
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Actualmente, la RF y la PF realizan rigurosos controles en frontera y en la mayoría de los casos se reportan caída de contrabando de celulares, drogas, armas, municiones y cigarrillos de fabricación nacional. Al menos así lo revelan los informes diarios de intervenciones divulgados por los intervinientes.
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De acuerdo con la denuncia, estas cargas de cobre son traídas de otros puntos del país y también son producto del robo a nivel local. Esta situación derivó en que, en lado brasileño, los organismos de control y seguridad fronterizos montaran un gran operativo para frenar el ilícito.
“CONECTIVIDAD”. Así se ejecutó a finales del año pasado la operación Conectividad. El delegado de la Policía Civil de Foz de Yguazú, Marcelo Pereira Dias, enfatizó que la acción se centró en “enfrentar los delitos de robo y compra de cobre”. La cantidad encontrada, dijo, “ya estaba despojada de su revestimiento”. Para esta intervención se contó con la participación de 55 agentes y 14 fiscales. Trabajaron conjuntamente policías civiles y militares, guardias municipales y funcionarios de organismos municipales. El robo de cables venía afectando al comercio y a los servicios públicos en toda la región de las tres fronteras. De manera recurrente, se suspendían servicios en la ciudad de Foz, debido a la falta de energía o internet provocada por la sustracción de los cables, que son vendidos a receptores locales. En el estado de Paraná, Brasil, la acción contó con el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública, que destinó más de 600 policías (civil, militar y científica) en 25 municipios, y se procedió a verificar 170 establecimientos comerciales para combatir el robo, hurto y receptación de cables de cobre. Fueron detenidas, en total, 17 personas en diferentes regiones de Paraná y confiscadas 3,9 toneladas de cables de cobre.
REDUCCIÓN. Esta operación coincide con la reducción de denuncias de robos ocurridos en Alto Paraná. Hasta esta intervención en Brasil, los reportes de robos de cables del tendido eléctrico en diferentes puntos del departamento eran habituales. Últimamente, no se han reportado nuevos casos de robos de cables, confirmó el ingeniero Juan Rossano, jefe regional de la ANDE, al señalar que el mayor problema que tienen actualmente es el robo de energía a través de mineradoras de criptomonedas.
Puerto Yguazú
Una gran incautación que llamó la atención en la región de las Tres Fronteras se registró hace un año en la aduana de Puerto Iguazú, Argentina. Nueve vehículos con chapa paraguaya, supuestamente con destino a la ciudad de Presidente Franco, fueron interceptados. Llevaban una gran cantidad de plomo y restos de cables de cobre, presumiblemente para contrabando hacia Foz de Yguazú. Tras el pesaje se registraron 10 ton. de plomo y 8 ton. de restos de cables y caños de cobre.