El fiscal interviniente, Manuel Rojas Rodríguez, afirmó que pidió al funcionario que haga una denuncia escrita porque no se sabe si esas armas estuvieron allí en el momento en que la comitiva ingresó al penal.
La investigación de la denuncia quedó a cargo de la fiscal Julia González.
Las armas desaparecidas poseen los números de serie AAFC386, AAFC387, AAFC385, AAFC383 y A685862, todas de la marca Glock, de acuerdo con el listado entregado al Ministerio Público. “No sabemos si las armas están adentro y salió fuera del penal. Se está investigando si no está en poder de algún recluso”, afirmó un funcionario que pidió la reserva de su identidad.
González Godoy afirmó en su denuncia ante la Policía que había dejado encargado al secretario del director para recibir las armas de fuego que estaban en poder de cinco agentes penitenciarios que habían acompañado a un recluso a un juicio oral y aún no volvían a las 17 horas del lunes pasado.
El que debió recibir las armas es el coordinador general de la Penitenciaría, Francisco Javier Ramírez Torres, detenido junto al director Rubén Ireneo Lombardo Cristaldo y otras tres personas en la madrugada del martes.
El funcionario afirmó que le avisaron que la cárcel estaba siendo allanada y cuando llegó en la madrugada del martes le impidieron el ingreso. Cuando por fin una oficial de Policía, identificada como Liz Diana Ullón, le permitió entrar, se dirigió a la oficina de la Jefatura y se encontró con que las armas de fuego ya no estaban en la gaveta donde debían estar.
El fiscal Rojas Rodríguez, quien allanó la cárcel, afirmó ayer que al principio los funcionarios del penal querían que se haga constar en el acta de allanamiento la desaparición de las armas, pero que él se negó porque no tenían la certeza de que esas armas fueron depositadas en el lugar. “Le pedí que haga una denuncia sobre el hecho porque no sabemos si esas pistolas estaban realmente allí”, dijo.
Tanto el ahora ex director de la penitenciaría, Lombardo Cristaldo, su brazo derecho, Ramírez Torres, y otro funcionario, Héctor Fredy Mendoza Báez, además de Leonardo Araujo Viera y Jorge Darío Mendoza Penayo están en prisión preventiva en la Penitenciaria de Coronel Oviedo.
Todos están procesados por narcotráfico en la cárcel, bajo la tipificación de suministro sin autorización de estupefacientes en lugares de prisión como cómplices, asociación criminal, y por tenencia sin autorización y suministro de estupefacientes en lugares de prisión como coautores, por los diferentes grados de participación en una supuesta organización criminal para permitir la venta de drogas y bebidas alcohólicas en el penal.
RIÑA. Un guardiacárcel identificado como Andrés Estanislao Guerrero tuvo que ser derivado con urgencias del Hospital de Traumas, luego de ser golpeado por un recluso en el momento en que intentó intervenir en una riña. Las circunstancias del hecho no fueron reveladas por los funcionarios. Guerrero quedó internado tras acusar un fuerte golpe en la cabeza.