El Banco Central del Paraguay (BCP) lanzó un video institucional en el que desglosa punto por punto la arquitectura visual y los elementos representativos que conforman la nueva familia de billetes de la moneda nacional. Con un enfoque centrado en la identidad, la cultura y la confianza, la propuesta conecta el pasado con el futuro a través de una narrativa continua que promete renovar el orgullo de llevar la historia nacional en los bolsillos.
A diferencia de emisiones anteriores, esta nueva serie integra una línea cronológica que rinde tributo a nuestros próceres, expresiones artesanales, música y biodiversidad. Desde la frescura del tereré hasta los sones del arpa paraguaya, cada billete fusiona el patrimonio inmaterial con la flora y fauna de las distintas ecorregiones del territorio nacional, ofreciendo un homenaje integral a la paraguayidad.
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Los símbolos y sus secretos
El recorrido narrativo comienza con el billete de G. 2.000, enfocado en destacar el origen del nombre de nuestra moneda y el legado de los pueblos originarios. En su anverso y reverso se aprecian las imágenes de un hombre y una mujer guaraníes, acompañados por el tereré, tradición declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Este billete evoca la biodiversidad del Chaco Húmedo, albergando la figura del yaguareté, la curiyú y el imponente árbol de quebracho colorado.
En el billete de G. 5.000, la fe y el idioma guaraní se encuentran a través de Fray Juan Bernardo Colmán, primer franciscano nacido en suelo paraguayo, y San Roque González de Santa Cruz, primer santo paraguayo y referente de las reducciones jesuíticas. La artesanía nacional dice presente con el intrincado tejido del ñandutí, mientras que el paisaje natural corresponde a la ecorregión de Ñeembucú, donde habitan el yacaré overo, el yuhí pacoá y el yacaré grupe.
La consolidación del Estado y la soberanía se reflejan en la denominación de G. 10.000, con los rostros del doctor Gaspar Rodríguez de Francia, impulsor de la independencia y la autonomía, y de don Carlos Antonio López, primer presidente constitucional y artífice de la modernización industrial. La belleza del patrimonio cultural se plasma en la textura del ao po’i, que se entrelaza con la ecorregión de Amambay y especies autóctonas como el aguará guazú, la estrella de la tierra y el catuaba.
El heroísmo y las gestas bélicas del país se concentran en el billete de G. 20.000, ilustrado con las figuras del mariscal Francisco Solano López, líder de la resistencia nacional durante la Guerra contra la Triple Alianza, y del mariscal José Félix Estigarribia, comandante en jefe en la Guerra del Chaco. Esta pieza resalta el tradicional poncho para’i de 60 listas sobre el telón de fondo de la ecorregión del Pantanal, resguardando al surubí boteado, la nutria gigante y la palmera carandaí.
El rol de la mujer en la reconstrucción y la educación pública toma el protagonismo en el billete de G. 50.000 mediante las hermanas Adela y Celsa Speratti. Adela fue referente fundamental en la creación de la Escuela Normal de Maestras, mientras que Celsa abrió camino para el ingreso femenino a la educación superior. El patrimonio cultural se manifiesta con el arte cerámico del ñai’upõ, enmarcado en el ecosistema del Chaco Seco con el samu’û (palo borracho), el taguá y el colorido lembú toro arcoíris.
El broche de oro artístico se encuentra en la denominación de G. 100.000, que reúne a dos gigantes de la música paraguaya: Agustín Pío Barrios “Mangoré”, genio universal de la guitarra clásica, y José Asunción Flores, creador del género de la guarania. El instrumento del arpa paraguaya acompaña la composición visual, la cual rinde homenaje al Bosque Atlántico del Alto Paraná mediante las imágenes del guyra campana, la mariposa panambí morotí y el taiy (lapacho).
Más allá de su alto valor simbólico e histórico, la banca matriz confirmó que esta nueva serie monetaria incorpora modernas tecnologías de seguridad para evitar la falsificación, además de elementos táctiles de accesibilidad diseñados para facilitar la identificación por parte de personas con discapacidad visual.
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La nueva familia de billetes del Paraguay recorre distintos momentos de nuestra historia, pone en valor el patrimonio cultural y destaca la riqueza natural del país.
— Banco Central del Paraguay (@BCP_PY) October 9, 2026
Descubrí en este video los principales elementos que integran cada una de sus denominaciones.
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La nueva familia de billetes
En coincidencia con el aniversario 83 de la creación de la moneda, el pasado 5 de octubre, el BCP presentó oficialmente la nueva familia de billetes del guaraní. La circulación oficial comenzará de forma paulatina a partir del primer trimestre de 2027.
Los nuevos billetes mantendrán el cono monetario actual, por lo que la composición será de billetes de G. 2.000, G. 5.000, G. 10.000, G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000, además de incorporar tamaños diferenciados en la longitud, pero manteniendo el ancho.
Asimismo, se mantiene el sustrato de los billetes en un formato mixto, donde los de menor valor serán elaborados de polímeros y los de media y alta denominación serán de algodón.
El guaraní comenzó oficialmente su historia el 5 de octubre de 1943. Ochenta y tres años después, sigue siendo la moneda de Paraguay y abre un nuevo capítulo en una trayectoria cuyos orígenes se remontan a mucho antes de que su nombre apareciera por primera vez en un billete.
Antes del guaraní, el país utilizó otras denominaciones, entre ellas, el peso y el peso fuerte. La circulación monetaria también estuvo marcada por periodos de conflicto y por la presencia de monedas extranjeras.
¿Qué pasará con los billetes actuales?
Desde el BCP explican que los billetes de la familia actual no perderán su valor ni su poder cancelatorio de forma inmediata.
La transición se realizará de manera gradual a través del sistema financiero.
Ambos instrumentos monetarios convivirán en el mercado por un periodo prolongado mientras el BCP retira paulatinamente las piezas deterioradas para reemplazar la masa monetaria en circulación.