HOHENAU
Como muchos paraguayos que un día decidieron buscar nuevos horizontes, la historia de Aldino Telöken tiene un capítulo importante que comenzó en 2007, cuando tuvo la oportunidad de viajar a Suiza junto con su familia.
Los primeros meses estuvieron dedicados a regularizar la documentación necesaria para establecerse en el país. Después de unos tres meses de trámites, a comienzos de 2008 surgió la oportunidad de incorporarse laboralmente al Aeropuerto de Zúrich.
Aldino ya contaba con una experiencia vinculada al sector del transporte. En Paraguay había conocido de cerca el mundo de los camiones y el trabajo que desarrollaba su padre, experiencia que posteriormente sería fundamental para continuar su trayectoria profesional en el país europeo.
Una vez instalado laboralmente en Zúrich, comenzó a gestionar su licencia de conducir. En aquel momento, obtener la licencia le costó alrededor de USD 15.000, muy superior de lo que cuesta en Paraguay. Este costo incluía los controles médicos, las pruebas teóricas y prácticas y las horas obligatorias de formación en una escuela de conducción.
Con la licencia de conducir finalmente en sus manos, Aldino decidió orientar su búsqueda laboral hacia el sector que más le interesaba: el transporte de pasajeros. Su objetivo era convertirse en conductor de autobuses. Con el tiempo logró incorporarse a una empresa estatal de transporte, donde actualmente lleva alrededor de 15 años de trayectoria. Su trabajo consiste principalmente en realizar servicios de transporte interurbano, cubriendo líneas de aproximadamente 10 a 25 kilómetros. “La jornada laboral suele ser de ocho o nueve horas y dependiendo de la planificación del servicio, puede realizar entre cuatro y cinco recorridos completos. Las líneas se van alternando, una modalidad que permite variar las rutas y hacer más dinámico el trabajo cotidiano”, explicó.
La empresa para la cual trabaja cuenta con una flota de 2.200 autobuses distribuidos en distintos puntos de Suiza. En los últimos años, especialmen luego de la pandemia, se inició un importante proceso de modernización de la flota, con el objetivo de avanzar progresivamente hacia los autobuses eléctricos.
“La transformación no consiste solamente en comprar nuevos vehículos. La incorporación de unidades eléctricas requiere importantes inversiones en infraestructura como la adaptación de garajes, talleres, terminales y estaciones de cabecera, además de la instalación de los equipos necesarios para recargar las baterías”, mencionó.
Después de casi dos décadas de haber dejado su tierra natal, Aldino Telöken continúa construyendo su historia en Suiza. Aquel joven de Colonias Unidas, Itapúa, que en 2007 partió junto a su familia en busca de nuevas oportunidades, encontró en el transporte una profesión que le permitió desarrollar la experiencia adquirida desde Paraguay y convertirla en una trayectoria laboral de muchos años en las rutas suizas.
“Y entre las particularidades de mi vida cotidiana como conductor, también hay lugar para alguna nota jocosa: en el transporte público suizo, por ejemplo, los perros pagan medio pasaje, mientras que quienes desean llevar una bicicleta para salir de paseo por las montañas, deben reservar con anticipación el espacio destinado a las bicicletas, normalmente al menos 24 horas antes del viaje”, señaló.
Así, entre autobuses, rutas, montañas y nuevas tecnologías, la historia de Aldino representa también la de tantos paraguayos que migraron y que, con esfuerzo y perseverancia, lograron abrirse camino lejos de su tierra. Aldino estuvo recientemente en Paraguay, gozando de unas breves vacaciones, junto a su madre de 80 años y demás familiares.