Para explicar la situación, Silver Guerrero, superintendente de Operación de Itaipú, detalló el funcionamiento de la represa y la importancia del balance hídrico. Actualmente, la central registra un incremento significativo del caudal de agua que ingresa desde la cuenca alta del río Paraná, con volúmenes cercanos a los 20.000 metros cúbicos por segundo, prácticamente el doble del promedio habitual.
Según explicó el responsable de Operación de la binacional, la función principal de la represa es transformar la fuerza del agua en energía eléctrica. Sin embargo, la capacidad de aprovechamiento del caudal para la generación tiene un límite operativo.
“Hoy estamos utilizando alrededor de 11.000 metros cúbicos de agua por segundo para la generación de electricidad, que equivale a una producción de unos 11.000 MWh”, precisó Guerrero.
Lea además: Itaipú: Se abre segunda canaleta del vertedero ante crecida del rio Paraná
El especialista explicó que el agua que no se utiliza para generar electricidad debe liberarse a través del vertedero.
“Ese excedente de agua que no utilizamos para generar energía es el que vertemos al abrir las canaletas del vertedero”, señaló.
De esta manera, la liberación del excedente hídrico permite regular el nivel del embalse y mantenerlo dentro de los límites operativos previstos para la represa.
“Ese excedente de agua que no utilizamos para generar energía es el que vertemos al abrir las canaletas del vertedero”
Itaipú descarta riesgos estructurales
Guerrero descartó que la situación actual represente un peligro para la estructura de la represa y pidió tranquilidad a la ciudadanía.
“No estamos en una condición extrema para alarmar a la población. No hay nada de anormal; es una medida operativa, una dinámica de Itaipú para controlar sus niveles”, afirmó.
Asimismo, destacó que la infraestructura fue diseñada y construida bajo exigentes estándares internacionales de ingeniería.
“Estamos muy lejos de decir que estamos en condiciones extremas. La ciudadanía puede estar totalmente tranquila”, puntualizó.
Para mitigar los posibles efectos socioambientales de la crecida, la binacional realiza análisis probabilísticos con tecnología especializada y mantiene contacto directo con las represas ubicadas aguas arriba.
La Gerencia de Responsabilidad Social también remite alertas preventivas a la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), las gobernaciones y los municipios ribereños. Además, en las inmediaciones del vertedero se activan sirenas y se realizan inspecciones para advertir con una hora de antelación sobre las maniobras, con el objetivo de retirar a pescadores y embarcaciones del cauce.
“Estamos muy lejos de decir que estamos en condiciones extremas. La ciudadanía puede estar totalmente tranquila”.
Lea también: Yacyretá abre vertedero principal ante aumento de caudal del Paraná
La crecida del río Iguazú aumenta la presión sobre el Paraná
El escenario hidrológico está marcado por las intensas precipitaciones registradas en la región y por condiciones climáticas asociadas al fenómeno El Niño, en un contexto que presenta similitudes con el experimentado en 2023.
Uno de los factores que inciden en el comportamiento del Paraná es la crecida extraordinaria del río Iguazú. Su caudal pasó de los habituales 2.000 a 2.500 metros cúbicos por segundo a valores de entre 12.000 y 13.000 metros cúbicos por segundo.
Este importante aporte de agua genera un efecto de represamiento natural en la confluencia de ambos ríos, lo que dificulta el escurrimiento del Paraná y provoca un aumento de su nivel. La situación permanece bajo monitoreo.
Yacyretá también habilita su vertedero
La Central Hidroeléctrica Yacyretá, ubicada en Ayolas, también habilitó las compuertas de su vertedero principal para gestionar el volumen de agua que desciende desde el norte y recibir los aportes de las precipitaciones locales.
La combinación de las intensas lluvias, que en la cuenca del Iguazú superaron ampliamente los pronósticos, y las descargas provenientes de aguas arriba elevó el caudal de ingreso a Yacyretá a aproximadamente 28.000 metros cúbicos por segundo.
Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico de la Margen Derecha de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), sostuvo que las inundaciones no son consecuencia de la apertura de las compuertas. Por el contrario, explicó que las maniobras buscan reducir el impacto de la crecida.
“Esto es un fenómeno natural que recibimos y se traslada aguas abajo de la presa. Suponiendo que no existía la usina, el fenómeno iba a causar el mismo efecto y tal vez de mayor impacto”, indicó.
El Departamento Técnico de la entidad, a través del área de Hidrología, continuará monitoreando la situación del río Paraná para mantener informadas a la ciudadanía y a las autoridades, de modo que puedan adoptar las medidas necesarias.
ANDE también activa medidas preventivas
La administración del agua se completa con las medidas adoptadas por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), que inició la apertura programada de compuertas en la Central Hidroeléctrica Acaray y en la presa de Yguazú, situadas en Hernandarias e Yguazú, Alto Paraná.
La estatal eléctrica detalló que estas maniobras preventivas responden a las proyecciones de precipitaciones para las semanas venideras