28 feb. 2024

Confusiones

Si algo domina el ámbito político es no saber cuándo se resolverá el nudo gordiano de nuestra democracia y quién lo cortará. Para algunos que esperaban que fuera EEUU, se quedaron un tanto decepcionados porque después de las duras sanciones del Departamento de Estado y el del Tesoro no vino la acción judicial contra el “significativamente corrupto”.

Ahora se anda con un jepoka con los colombianos, cuyo testigo estrella volvió a ratificarse ante unos anonadados y sorprendidos fiscales paraguayos que la orden vino de Insfrán, que está preso aquí, y de Cartes, quien no puede salir del país. Los tienen a los dos aquí, pero no hacen nada. Les ha confundido esta ratificación y más cuando dice que los teléfonos retenidos por la Fiscalía colombiana pueden ser contundentes. A esto se suman los uruguayos, donde el pasaporte a Marset les costó el cargo a varios cercanos de Lacalle Pou, y sus implicancias también salpicaron a los nuestros.

Para huir de todo esto y de las inundaciones que afectan a 35.000 paraguayos, Peña se marchó a Chile, dejando un decreto que generó aún más confusiones. Lea Giménez tiene más poder que Alliana y Alderete juntos y separados, pero su presupuesto deviene entre otras fuentes ¡de las donaciones! Se imaginan ustedes que el segundo cargo más importante del Ejecutivo se sostenga por una alguna platita proveniente del crimen organizado en cuyo ámbito ya somos el cuarto país más inficionado del mundo. Muy mal redactado el decreto que sobrepone mandatos constitucionales del vicepresidente e incluso opaca la figura de un presidente que no logra sobrepasar su destino hamletiano. Ser o no ser es un grave dilema para una presidencia confundida, dubitativa e incapaz de enfrentar a su mandante que debe lidiar con EEUU, Colombia, Uruguay y Brasil. En este marco de confusiones, el ministro del Interior reza junto a Barchini, quien reconoce que la cárcel de Tacumbú está en manos del clan Rotela y no tiene capacidad para recuperar la soberanía del Estado, que tiene en la ley el monopolio de la fuerza. El de Educación enseña algo acientífico y redactado por una ecuatoriana al tiempo de condenar las ideas foráneas y que solo es un plan piloto. A Riera lo dejan mal parado una banda de motociclistas que roban en patota, mientras los linces son acusados de apretar a sus defendidos y los del PCC asaltan un camión de caudales de manera violenta. Hasta Netflix anuncia para esta semana el estreno de una película con la toma de la sucursal de Prosegur en el Este.

Muchas confusiones en el Gobierno, pero la principal es no saber quién realmente es el que manda. Mientras eso no se resuelva, estaremos buscando ser entretenidos por un escándalo que intente ser sepultado por el siguiente. Somos el cuarto país donde sienta sus reales el crimen organizado y fingimos demencia. El pueblo es capaz de robar los billetes del camión asegurador asaltado y justificarlo. Total, si el Estado roba USD 2.000 millones al año, el hacerse con lo que no es de uno es normal. Estamos creyendo que eso es parte del teko Paraguay cuando sus costos son demoledores en todos los campos. Requerimos una gran sacudida que solo será posible con la legitimación de este gobierno en sus acciones. Si Peña dice que busca el “resurgir de un gigante” –que de paso nunca fuimos–, pero la cárcel está tomada, los delincuentes mandan dentro del Estado y en las calles y hacemos que las acusaciones de tráfico y órdenes para matar a un fiscal en Colombia sean “zoncera rei” es que estamos muy mal y vamos a pasos firmes a conquistar el primer lugar donde manda el crimen organizado. Y ahí seremos un Estado fallido.

Más contenido de esta sección
No se admitirá a homosexuales. Tampoco chicos con aritos ni tatuajes. No se admitirá a jóvenes que solo hablen guaraní o aquellos que visten todo de negro, se pinten el pelo o usen ropa oversize. No se admitirá nenes que usen camiseta rosa o niñas que lleven el pelo corto como varones o usen piercing o cualquier otra “cosa rara” que pueda incidir en el resto del grupo.
Se reactiva un nuevo ciclo escolar, con los mismos arquetipos negativos anuales, toda vez que observamos los datos de aulas en mal estado, infraestructura en general muy deteriorada, falta de inversión edilicia, poca actualización e instrucción del plantel docente, y marco referencial de tire y afloje en torno a la merienda escolar, banalizados en discusiones político-partidarias, especialmente en el Parlamento.