La agente fiscal Diana Burgos, de Luque, representó al Ministerio Público logrando probar a partir de las evidencias obtenidas en la etapa investigativa, que fueron presentadas durante el juicio oral. Con ello, se logró probar la comisión de los hechos punibles de abuso sexual en niños y violación del deber del cuidado.
La mujer fue acusada de haber sometido a su hija biológica, de 13 años, en complicidad con su pareja, el padrastro de la víctima.
Según se probó durante el juicio, la víctima menor de edad era obligada a cometer actos sexuales con estas personas y en varias ocasiones pidió no participar del hecho. Sin embargo, recién logró el fin del ciclo cuando ella misma solicitó auxilio a través del Fonoayuda 147, y se inició la investigación del caso y posterior condena de los responsables.
Los hechos ocurrieron en la ciudad de Luque.