Los agricultores ingresan a una nueva temporada de cultivos con más tranquilidad, debido a que pudieron seguir pagando sus deudas gracias a las casi 9,5 millones de toneladas de soja cosechadas y comercializadas en el primer semestre. El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, habló del objetivo de una estabilización financiera, teniendo en cuenta que el sector arrastra los perjuicios económicos de la merma de casi el 70% de la campaña 2021-2022.
Los buenos rendimientos de este año ayudaron al sector, pero aún son insuficientes para la recuperación total. En este sentido, los productores están muy motivados para la siguiente cosecha, sobre todo porque se espera un clima más favorable, dejando atrás la época del fenómeno La Niña, caracterizada por las sequías.
“Con El Niño llueve, hay humedad y si no hay eventos extremos o lluvias muy prolongadas en el momento de la cosecha, en general se espera un mejor desempeño que con La Niña”, explicó Cristaldo.
costos y precios. Otra ventaja para esta temporada es la reducción de los costos de los fertilizantes que incide fuertemente en los costos totales de producción y, aunque la cotización del gasoil es fluctuante, se espera que la inversión no supere los USD 1.000 por hectárea.
Los precios de Chicago se encuentran en torno a los USD 500 por tonelada, que para la UGP es un valor razonable. Sin embargo, los costos de logística, que se conocen como Premio, se dispararon de USD 35 a USD 100 por tonelada.
Desafíos. Esta campaña se desarrollará con un ambiente más húmedo y si bien es un mejor escenario que la sequía, existe más predisposición a la aparición de plagas, entre insectos y hongos. Sobre este punto, Cristaldo mencionó que los productores están preparados para el manejo de los cultivos y cuentan con los defensivos agrícolas necesarios para la prevención y combate de los organismos que perjudican la producción sojera.