“La democracia perdió más que una decena de familias en ese momento (Marzo paraguayo) porque pisoteamos la Constitución Nacional y las leyes electorales. Realmente, nos disminuimos desde la representación democrática. Esto porque el presidente del Congreso, en aquel entonces Luis A. González Macchi, se hizo presidente en complicidad de mi partido (PLRA). Fallaron todos para convertir ese Gobierno en constitucional”, dijo.
Refirió que luego de la crisis política desatada en marzo de 1999, los oviedistas fueron perseguidos. “No se les dejaba siquiera reunirse (...). Lo que hicimos los demócratas con los del Unace luego del Marzo paraguayo no tiene precio”, mencionó a la 730 AM.
“Yo cometí el error de apoyar la euforia de marzo en un principio, pero luego comprendí cómo se armaron las cosas y dije no, yo me pongo de este lado a pesar de la crisis”, dijo Clari Arias.
El político liberal dijo que “con nuestra Justicia, buena o mala, todos los sindicados y vinculados al oviedismo fueron absueltos de culpa y pena”, señaló respecto a la responsabilidad de Oviedo en el magnicidio del exvicepresidente, Luis María Argaña.
“Si tan malos eran y lo son (los oviedistas), por qué siguen teniendo el favor de la gente. Valoro el voto que tienen los oviedistas, colorados y la izquierda. Se debe analizar la situación sin euforia”, indicó.
<script src="http://www.cardinal.com.py/play/17471"></script>
<h2>Noches de vigilia</h2>
Jóvenes, campesinos y otros sectores de la sociedad civil coparon, desde el 23 de marzo de 1999, las plazas del Congreso en defensa de la democracia, que veían amenazada tras el magnicidio del vicepresidente Luis María Argaña, durante el gobierno de Raúl Cubas Grau, vinculado a Oviedo.
El temor era que el militar se instale en el poder, atendiendo a que fue él quien ubicó en la presidencia a Cubas Grau. El exgeneral del Ejército también fue desvinculado por la Justicia de esta causa.
La mayor crisis se desató entre el 26 y 29 de marzo, cuando partidarios de Oviedo y sectores ciudadanos se disputaron el espacio de la plaza, como vigilia de antesala al tratamiento en el Parlamento del juicio político a Cubas Grau.