13 jul 2026

Científicos descubren restos de reptiles marinos jurásicos en el desierto de Atacama

Científicos de la Universidad de Chile reportaron el hallazgo en el desierto de Atacama de fósiles de dos especies de plesiosaurio, un reptil marino que habría vivido en esa zona en el periodo Jurásico, hace unos 160 millones de años, cuando el desierto estaba sumergido en el mar.

reptiles marinos.jpg

Reconstrucción de Rodrigo Otero de cómo se verían los reptiles marinos, cuyos fósiles fueron hallados a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Calama.

Foto: @museodecalama

Uno de ellos es el vinialesaurus, un reptil marino de unos cuatro metros del que se tenía solo un registro anterior en el Caribe; el otro es el muraenosaurus, de unos seis metros, del cual se obtuvo el segundo y más completo fósil de Sudamérica, de acuerdo a la investigación de científicos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama.

Ambos géneros de plesiosaurios (depredadores marinos) se caracterizan por tener cráneos de unos 30 cm, con vértebras del cuello algo cilíndricas, cuerpos robustos y aletas de largo moderado. Hasta la fecha, no existía registro sobre su hábitat en el desierto de Atacama, el más árido del mundo, ubicado en el norte chileno, indicó un comunicado de la Universidad de Chile difundido este martes.

Le puede interesar: Restos de un reptil marino hallados en Argentina entusiasman a científicos

“Resulta interesante que en el Jurásico chileno aparezcan reptiles marinos que se conocen en Europa algunos millones de años antes (como es el caso de muraenosaurus), y además formas contemporáneas solo conocidas en Cuba”, explicó Rodrigo Otero, investigador de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile.

Las excavaciones comenzaron en 2018 y el hallazgo de los fósiles se produjo a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Calama. Los investigadores encontraron el esqueleto, la columna, fragmentos de cráneo, dientes, cuellos y aletas de dos muraenosaurus y una mandíbula de vinialesaurus.

Embed

“Hasta la fecha no existían identificaciones detalladas de estos reptiles marinos que habitaron el país o sobre sus posibles relaciones con animales jurásicos encontrados en otros lugares del mundo”, indicó el comunicado.

La data de los fósiles corresponde al Oxfordiano, edad geológica del periodo Jurásico que va desde los 163 a 157 millones de años atrás, según el estudio publicado en la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

Los científicos afirman que los restos fueron encontrados en el desierto de Atacama, porque esa zona se encontraba sumergida en el mar hace más de 160 millones de años. También encontraron en el lugar vertebrados marinos, incluyendo restos craneales de ictiosaurios, cocodrilos marinos y pliosaurios, junto con una diversidad de peces.

Más contenido de esta sección
Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar) de Uruguay presentaron este viernes al Mesetasaurus protector, una nueva especie de dinosaurio gigante que habitó el actual territorio nacional hace unos 80 millones de años, durante el período Cretácico Tardío.
Cada 10 de julio se recuerda el Día de la Apreciación del Carpincho, conocido también como capibara. Se trata del roedor más grande del mundo y en este material de contamos algunas curiosidades.
Científicos de Argentina lograron el nacimiento de un cerdo genéticamente modificado con vistas a que sus órganos puedan ser trasplantados a humanos, informaron este viernes fuentes académicas.
Nala es una perra de la Unidad Canina de los bomberos del Ayuntamiento de Alicante que ha viajado hasta Venezuela para buscar sobrevivientes en la zona cero del doble terremoto, junto a su guía Rafa Arnau y un equipo de búsqueda y rescate.
Los integrantes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Rosa, Misiones, rescataron a una nutria luego de que una pobladora del barrio San José reportara la presencia de ese animal silvestre en su vivienda.
Un yaguareté fue capturado en la mañana de este domingo en Foz de Iguazú, tras aparecer en dos oportunidades en el vecindario del barrio Tres Lagoas, ubicado cerca de la franja de protección del Lago Itaipú.