La cabecera del Puente San Roque González de Santa Cruz, lado argentino, registró días de alto tráfico y kilométricas colas vehiculares para cruzar el viaducto internacional, que por momentos estuvo al borde del caos, ante la masiva llegada de gente que quería cruzar al Paraguay en vehículos particulares y tren, como también en ómnibus de media y larga distancia.
Al respecto, la Dirección Nacional de Migraciones de Encarnación informó a un equipo de Última Hora que, en los días previos a la Navidad, el cruce fronterizo entre Encarnación y Posadas registró el ingreso de cerca de 100.000 personas.
Según los datos brindados a la corresponsalía, el sábado 20 de diciembre ingresaron unas 31.000 personas; el domingo 21, 18.000; el lunes 22 se registró el movimiento migratorio de 20.000 personas; el martes 23 ingresaron 15.000 personas y, hasta el mediodía del miércoles 24, hicieron su ingreso unas 10.000 personas, lo que totaliza 94.000 personas.
Según los datos recabados en el centro de fronteras, alrededor del 50% vino con fines de compras y la otra mitad se trata de compatriotas que ingresan para pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo en compañía de la familia.
Esta verdadera avalancha de gente se registra desde el pasado viernes, cuando el movimiento en el cruce fronterizo empezó a experimentar un considerable aumento.
En ese sentido, los reportes de medios de Posadas señalan que la fila de vehículos para cruzar a Encarnación superó los 7 kilómetros y la demora para cruzar a nuestro país fue larga. Esa situación hizo que, por momentos, el nerviosismo y la tensión se apoderaran de la gente, por las largas horas de espera en la fila bajo el intenso sol.
El sábado, tras el pago del aguinaldo a los trabajadores del estado provincial argentino, la cantidad de personas para cruzar a Encarnación con fines de compra se disparó, generándose largas filas de vehículos en la frontera, lado Posadas.
Le puede interesar: Encarnación promete regalar noches mágicas en su temporada veraniega
A medida que se acercaba la Navidad, el viaducto internacional registró una intensa circulación vehicular hacia Paraguay, en especial el pasado sábado y domingo, donde se registró el mayor número de ingresos.
Asimismo, la caída del sistema del control integrado en la frontera generó lentitud en el trámite para cruzar hacia Encarnación, lo que causó malestar de la gente.
Al respecto, Blas Arzamendia, responsable de Migraciones de Encarnación, señaló que los días previos a la Navidad ha tenido un intenso y sostenido movimiento, en especial hacia Paraguay.
“El movimiento migratorio hacia nuestro país es importante. Vienen muchos compatriotas para las fiestas de Navidad y Año Nuevo, y también vienen masivamente los ciudadanos argentinos con fines de compra”, indicó Arzamendia.
Más allá de la baja cotización del peso argentino, esta es una situación recurrente cada fin de año, donde el cruce internacional presenta un escenario similar, largas filas de vehículos y horas de esperas de familias cargadas de expectativas por las fiestas de fin de año.
Negocio en la fila
Las largas filas para cruzar a Encarnación ha motivado la aparición en el lado argentino de un nuevo negocio, la venta de lugares en la larga fila.
Según denuncias, en el vecino país dos paraguayos estarían liderando este negocio, por el cual cobran 30 mil pesos para “ganar” lugar en la extensa fila.
El reporte de un medio digital de Posadas señala que una banda integrada por ciudadanos paraguayos actúa de manera ilegal en la zona de frontera entre Posadas y Encarnación.
De acuerdo al informe, los compatriotas se instalaron del lado argentino a escasos metros de la Aduana y, según testigos, se movilizan en motocicletas, ofreciendo a los automovilistas adelantarse en la fila para cruzar el puente internacional San Roque González de Santa Cruz.
Aparentemente, los mismos estarían operando en complicidad con los encargados del control del lado argentino.
La oferta a los automovilistas consiste en adelantarse en la fila a cambio de un pago de 30 mil pesos argentinos (unos G. 130.000 al cambio).
Según la denuncia, estos motociclistas se meten con sus motos en medio de los automóviles que ya están en la fila cerca de la cabecera del puente, y luego ceden su lugar a los vehículos cuyos conductores accedieron al pago.
La denuncia señala que esta es una acción que se repite de manera frecuente en el Acceso Sur de Posadas y se ha convertido en un negocio millonario para los “paseros”.
Esta práctica ha despertado el malestar de la gente que aguarda para cruzar hacia Encarnación.