@lizanaliapy
El ministro de la Senad, Jalil Rachid, contó a ÚH que la estructura de Sebastián Marset está debilitada tras su captura, pero que deben estar en alerta a posibles sucesores. Reconoció que el uruguayo usó nuestro país como centro logístico para enviar droga al exterior.
–¿Cuál es el antes y el después de la detención de Marset?
–Deja un antes y un después porque la causa original de Marset tiene Paraguay, que es A Ultranza Paraguay. Ese es el origen de su persecución jurídica.
A partir de ese momento es que él se convierte en un prófugo de la Justicia, primero a nivel local en Paraguay, y luego a nivel regional. Recién se empezó a saber la cantidad de toneladas y toneladas de cocaína que iban en contenedores acá de Paraguay, con anuencia de autoridades de aquel entonces.
Asumimos nosotros y los envíos de cocaína se frenaron a cero y anteriormente era imposible. Entonces, a partir de eso hay un antes y un después.
–¿Y el después?
–El después es más interesante para nosotros como país, en investigación. Le va a servir al Ministerio Público, no ya por lo que pueda aportar con relación a Paraguay porque lo que él hizo acá ya se sabe.
Por ahí, ciertamente, logremos obtener algún poco más de información con relación a la Secretaría Nacional Antidrogas porque la estructura de Sebastián Marset, que operaba con Tío Rico, tenía su injerencia acá en la Senad.
Eso es sabido, eso se conoce a través de las múltiples filtraciones que tuvieron nuestras investigaciones.
Y el después también le va a servir más a Bolivia, porque ahí donde él se radicó permanentemente y estableció su base de operaciones.
“En el 2021, (Marset) envió 32.000 kilos (de droga), que representaban el 10% del total de cocaína enviada a Europa. Paraguay resultó ser una plataforma logística de tráfico internacional”
–¿Qué papel cumplió Paraguay para la detención de Marset?
–Eso no podemos decir. Sí, podemos decir que el contacto y la cooperación entre los diversos países, y principalmente con Bolivia, es muy fluido.
Tenemos relacionamientos, hay reuniones que se realizan y se realizaron a grandes esferas que tampoco podemos dar a conocer porque todo está en curso todavía.
De hecho, los operativos en Bolivia todavía siguen. Nosotros como instituciones estamos esperando que se estabilice un poco ya en Bolivia para poder enviar nuestra gente ahí e interiorizarnos un poco más de la investigación y compartir también algunas informaciones con relación al caso.
–Si decide hablar, ¿EEUU colaborará con Paraguay con los datos?
–Totalmente. Si las actividades ilícitas de Sebastián Marset afectaron a algunos de los países del Cono Sur se va a compartir esa información y ahí radica la importancia de la cooperación.
Para nosotros, desde la Senad, es importante siempre tener la hoja de ruta del narcotráfico que luego tuvo una reingeniería porque esa estructura que manejaba Marset que era una estructura gigantesca.
–¿Cuánta carga llegó a traficar?
–En el 2019, fueron 3.000 kilos y algo de cocaína de Paraguay a Europa, con esa misma estructura. En el 2020 fueron 7.000 kilos, o sea, doblaron porque salió bien el negocio. Y en el 2021, llegaron a enviar 32.000 kilos.
Para que te hagas idea, esos 32.000 kilos en aquella fecha, en Europa representaban el 10% del total de cocaína enviada a Europa. O sea, nosotros éramos el IVA de Europa, sin ser un país productor de clorhidrato de cocaína. O sea, este era un hub logístico.
Paraguay resultó ser una plataforma logística de tráfico internacional de drogas 32.000 kilos de cocaína que nunca nadie vio.
La cocaína sigue yendo a Europa, pero no más de Paraguay vía contenedores. Sale de Ecuador, de Panamá, de Brasil, de Colombia, de Perú.
–¿Pero de Paraguay sigue saliendo la droga?
–De Paraguay, es innegable que somos un país de tránsito de cocaína. Somos productores, sí, de marihuana, pero somos un país de tránsito de clorhidrato de cocaína, sino también de pasta base.
Brasil, que es nuestro vecino más próximo y más cercano, es uno de los mayores consumidores del mundo de las dos drogas justamente más consumida a nivel mundial, cocaína y marihuana, y Bolivia sola no da abasto para Brasil.
–¿Existe algún plan para que su organización no se disipe nuevamente hacia Paraguay?
–Es poco probable porque el líder de esa estructura está preso. La estructura como tal quedó totalmente debilitada y desbaratada.
–Pero quién quita que no tenga una nueva cabeza…
–Desde luego, nosotros tenemos que estar atentos a ese tipo de movimientos. Puede ocurrir lo que ocurrió en el Departamento de Canindeyú con la estructura criminal de Felipe Santiago Acosta…
¿Qué hicimos como Secretaría Nacional Antidrogas? Perseguir a la estructura porque nosotros no tenemos que salirnos del foco y pensar solamente en la persona. Ese es un error. Y esa es una estructura que se desapareció y quedó totalmente debilitada y se vino totalmente a menos.
Lógicamente, hay personas o estructuras que van a querer ocupar esos lugares… A eso me refiero que cualquiera puede reemplazarle, no importa a quien, lo que importa es que nosotros estemos atentos
–¿Quién podría ser el sucesor de Marset?
–Cualquiera. Acordate que nosotros en Paraguay heredamos dos de las estructuras criminales más organizadas del mundo: El PCC y el Comando Vermelho.
Estructuras trasnacionales, y de hecho, Marset se ha autodenominado ya integrante del PCC. En los videos en los que él subió, él salía supuestamente con integrantes del PCC. Entonces, no importa quién. Hay que estar atentos.
“Una vez que cumpla esa pena de 10, 15 o 20 años, él necesariamente tiene que volver a Paraguay para responder a esa causa que sigue abierta, que es A Ultranza Py”.
–¿Hay posibilidad de que Marset vuelva a Paraguay?
Claro, eso es lo que jurídicamente corresponde.
Paraguay tiene una causa primaria, una causa original. Una vez que él cumpla la condena, si es que decide colaborar, cooperar y de acuerdo a eso, a su nivel de cooperación, el juez que lo juzga va a decidir si corresponde o no, si amerita o no esa cooperación a disminuirle la pena.
Pero una vez que cumpla esa pena de 10, 15 o 20 años, él necesariamente tiene que volver a Paraguay para responder a esa causa que sigue abierta, que es A Ultranza Py.
–¿Quién confirma si Marset estuvo o no en el país los últimos meses?
–Yo siempre dije, porque a mí me preguntan si Marset seguía traficando o seguía operativo, y la respuesta es sencilla: Toda persona que es buscada por la Justicia que tiene indicios de estar involucrada en tráfico internacional de droga o algunos delitos, crímenes, necesariamente hay que pensar, desde el punto de vista como investigador, de que al estar prófuga puede estar operativa.
No tiene ningún impedimento para seguir con sus actividades ilícitas al estar prófuga. Y Marset tenía la capacidad de estar en cualquier lado. Tenía recursos económicos para moverse en cualquier país.
- Jalil Rachid
Es abogado, notario. Graduado en Administración Agraria. Especialista en Derecho Penal y Procesal Penal.
Ingresó al 2002 al Ministerio Público y en el 2012 fue asignado fiscal antidrogas y de Delitos Ambientales.
Fue viceministro de Seguridad Interna (2016-2017).
Actualmente es ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).