“La solidaridad en la protección y lucha por los derechos de los niños, niñas, adolescentes víctimas de abusos y explotación de toda índole. La lucha contra todo tipo de abusos y violencias en entornos familiares, con alarmantes feminicidios y suicidios”, expresó.
También se refirió a la actitud que deben tener los feligreses al recibir el sacramento de la comunión. Indicó que sería ilícito y un sacrilegio recibir al Señor como Pan de Vida, cuando no se perdona, se endurece el corazón y se rechaza a las personas clasificándolas de enemigos acérrimos e irredimibles. Agregó que catalogan y condenan como enemigos a los de enfrente, a los que no comulgan con los propios pensamientos, a los que no se alinean con caprichos personales o grupales.
Reafirmó que son considerados enemigos los que se atreven a corregir los caminos torcidos, denuncian caminos errados de corrupción y perdición, siendo despreciados y rechazados. Admitió que incluso dentro de la Iglesia ocurre este tipo de situaciones, donde hay quienes buscan crear divisiones.