Las máquinas de votación se desarmaron este miércoles frente a los representantes de los movimientos del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) para el primer día de la revisión técnica, en la que se evalúa el hardware, y culminará este jueves con el análisis del software, tal como se realizó el lunes y martes para el Partido Colorado.
Los liberales son cautelosos a la hora de dar sus observaciones, ya que no están totalmente conformes con todo el proceso, que intenta mostrar que las máquinas que se usarán el 7 de junio en las internas partidarias simultáneas son fiables. Esta revisión se realiza a pedido del Tribunal Electoral Independiente (TEI) del PLRA.
El coordinador del movimiento Liberales Democráticos (Lidera), Luis Fretes, participó de la jornada de revisión en la sede del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) y denunció que pudo entrar recién después de altercados porque cuando llegó al lugar no le dejaron entrar por no ser apoderado.
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Indicó que eso es ilegal ya que al ser un candidato se vuelve un “apoderado natural” que no necesita acreditación. Además, la revisión es un proceso público, no judicial, que deba llevarse de forma secreta. A pesar de ello, le sacaron el teléfono antes de permitirle el ingreso.
El TSJE realizó una auditoría en febrero pasado, no obstante, Fretes indicó que no cumplió con los parámetros legales para entrar en la categoría de “auditoría”. Entre algunas de las críticas, mencionó que en esa ocasión solo se hizo una exhibición de las máquinas y 30 técnicos hicieron un comunicado para advertir que no cumplió los estándares internacionales.
El referente liberal comentó que para esta jornada de revisión, la persona encargada de la explicación del funcionamiento del hardware se limitó a mostrar las partes y no aclaró la relación con el funcionamiento integral de la máquina.
Manejo “oscuro”
El senador liberal Éver Villalba sostuvo durante una sesión que el TSJE no es transparente y pidió a referentes de oposición que “decidan si van a estar del lado de la gente o se van a subir en el carro y discurso del cartismo”.
Indicó que las dudas ya comenzaron durante el incendio de la sede del TSJE en el 2022, donde perdió la vida un funcionario y se quemaron 7.600 máquinas de votación, y la investigación no concluyó.
La segunda crítica que hizo Villalba fue que el TSJE tardó en hacer el llamado a licitación para compra de máquinas, “sin respetar la ley”, ya que los partidos no tuvieron acceso a los software “y no se les dio participación en la elaboración del pliego de bases y condiciones” para la adquisición.
Hizo hincapié en que desde una comisión del Congreso en su momento ya se presentaron observaciones para alertar que había debilidades en materia de seguridad y que las máquinas no cumplían requisitos.
Igualmente, el parlamentario recordó que el Consorcio Comitia MSA fue calificado por el TSJE como proveedor de mala fe durante el proceso de licitación, sin embargo, resultó ganador y actualmente es defendido por la institución.
“Acomodaron todo para darle el servicio de alquiler sin cumplir estándares de seguridad”, señaló.
Finalmente, cuestionó que la auditoría de febrero pasado fue dirigida por Comitia, es decir, “la empresa auditada era la auditora”, a decir de Villalba. “No tuvieron acceso profesionales técnicos y de la academia”, agregó.
Villalba indicó que las máquinas no son “una caja boba” sino una computadora con disco duro, tres software y una impresora integrada.