Por Carlos Darío Torres / Foto: Javier Valdez
El mundo del modelaje, más familiarizado con lo frívolo, no parece ser el mejor lugar para enviar un mensaje de inclusión. Pero en este ambiente, que posee sus propios cánones estéticos y en el que el glamour solo se asocia con ciertos estereotipos de belleza, parecen soplar vientos de cambio, de la mano de agencias que han optado por presentar modelos alternativos.Desde hace algún tiempo, pueden verse sobre las pasarelas piercings, tatuajes, alguna discapacidad notoria, cabellera color zanahoria, ojos rasgados y tallas más pequeñas o más grandes de lo habitual. Son modelos diferentes, salidos de un catálogo distinto, de uno que celebra la diversidad y muestra a personas más cercanas a la realidad y más alejadas del plástico.
Gaucho moderno
Una de las agencias que se adhieren a esta tendencia es Michael Beras Plus Size Models, que integra su plantel de modelos con mujeres gorditas, principalmente. Su propietario, Michael Beras, es un gaúcho afincado hace muchos años en Paraguay y se considera un pionero en este campo.
“Empecé esto porque pienso que hay que romper los estereotipos. La cuestión era proponer y cambiar”, dice Michael. Con esa intención nació Miss Gordita, un concurso lanzado en 2012, con el cual pretende que las mujeres plus size también tengan lugar en las pasarelas.
A este certamen le siguió Miss Kamba, Miss Petisa y Miss Madurita, para mujeres mayores de 40 años, siempre con la idea y el mensaje de la inclusión. El primer concurso trascendió las fronteras y puso el nombre de Paraguay en los titulares de noticiarios y medios de la región, de Europa y de Estados Unidos.
Así, Beras puso sobre el escenario su idea de cambiar los modelos de belleza tradicionales que se ven en las pasarelas. Él lamenta que muchas mujeres sufran al tener que esforzarse para encajar dentro del estereotipo dominante.
Revertir esa situación no es fácil, porque ya forma parte del establishment estético, al punto de que –cuenta Michael– las tiendas ocultan las prendas de talles grandes.
“Siempre me pregunto quién impone los tipos de belleza. Es que no hay espacios para las gorditas. Normalmente en los medios hay una exigencia muy grande para bajar de peso y cuidar la figura, y la palabra imagen está relacionada con el estereotipo que se impone”, afirma Beras.
Flaco ejemplo
La difusión de la imagen de la modelo muy flaca, al borde de la anorexia, tiene su antecedente a finales de la década del 60 y a comienzos de la del 70, cuando a las mannequins voluptuosas y con curvas se les opuso la británica Twiggy, que fue, si no una de las primeras, al menos la más famosa en mostrar a la delgadez extrema como estéticamente correcta.En los 90, en cambio, se produjo un giro en el mundo de la moda de la mano de la campaña United Colors of Benetton, una movida indiscutiblemente marketinera pero que resultó una piedra fundacional, al menos a nivel masivo, en cuanto a la revisión de los patrones de belleza vigentes. Aquella acción publicitaria abrió las puertas no solo a una visión positiva de la diversidad étnica, sino también a la inclusión del diferente en un ambiente cargado de estereotipos.
La tendencia inclusiva se está extendiendo en Paraguay, y al ejemplo de las modelos plus size se le suman los de las agencias que ofrecen jóvenes con rasgos afro u orientales, los grupos de mannequins con estética rockera o dark, y la iniciativa de la fundación Saraki, denominada IN, que tiene a personas con discapacidades físicas o mentales en su plantel.
Sight es una agencia de talentos que cuenta no solamente con modelos, sino con actores, todos jóvenes de diversos tipos. “Tenemos chicos con rasgos orientales, pelirrojos, morenos y de piel más oscura. Hay diversidad en el tipo físico de modelos que ofrecemos”, explica Víctor Flores.
¿Demanda del mercado o convicción inclusiva? “Es por ambas cosas”, se apura en aclarar Víctor y agrega que Paraguay se está expandiendo hacia el mercado internacional, que es mucho más inclusivo. “El plantel de chicos de Sight es bastante diverso, porque nos dimos cuenta de que las campañas internacionales son mucho más inclusivas, y la nuestra es una agencia a nivel internacional, por lo que debemos abarcar todo el espectro de tipos físicos”, destaca.
Sight también está apuntando a tener chicas gorditas en sus filas. “Vamos a hacer un casting en abril para mujeres con talles large. Las empresas están buscando ese tipo de mujeres más normales, a quienes les gusta vivir bien, tomar, comer bien los fines de semana; que cuidan su figura pero tienen un aspecto diferente”, justifica Flores.
Chicas malas
Las exigencias para pasar ropas con modelos tradicionales también mantenían las puertas cerradas a una franja de jóvenes urbanas, cultoras de una onda menos glamorosa pero con su propia estética: las rockeras, portadoras de una imagen oscura y lucidoras de una piel con accesorios, en forma de piercings y tatuajes. Ahora, ellas también pueden desfilar en una pasarela.
En Asunción aparecieron varias agencias para modelos dark, entre las que se destacan Inked Models, Dark Witches, Dark Queens y Taku, que tienen como denominador común dos cosas: sus books contienen fotografías de jóvenes provenientes del ambiente del rock y se inspiraron en Evil Dolls, un grupo pionero.
“Evil Dolls nace en 2010, como una forma de mostrar que existe belleza alternativa. Somos un grupo de chicas del ambiente metalero y rockero, de las que van a los conciertos. Un día, una amiga, Myrta Araújo, me invitó a desfilar, algo que no se hacía en el ambiente; las modelos eran o las que aparecían en (diario) Popular o las de la alta costura”, cuenta Elena Müller.
El primer desfile de las jóvenes oscuras resultó exitoso y se fueron sumando otras chicas. A partir de ahí el mercado se fue abriendo. Hoy, si las bandas de rock necesitan modelos para sus videoclips, acuden a ellas, a las que tienen esa imagen y son del ambiente.
También muestran ropa de diseñadores alternativos, como Colores Urbanos, Demian o Asunción Underground. “Realizamos sesiones para catálogos. Cuando vino Metallica, llevamos a cabo un tributo. También hacemos fotos promocionales para eventos como Halloween, cuando hicimos shows. Y también fotos para los afiches de la fiesta”, completa la descripción Elena.
Las Evil Dolls tienen fan page en Facebook, Instagram y Twitter. El de ellas es un proyecto a todo pulmón y, más que un trabajo, es una iniciativa; un grupo de amigas más que una agencia, según Elena. Por eso nunca pretendieron llamarse como una agencia, porque la intención es generar un cambio en el ambiente del modelaje. “Buscamos el cambio más que plata”, asegura.
En esta agencia no hay restricciones en cuanto a tipos de belleza, y por ahí pasaron mujeres de todos los colores y tamaños. “Queremos mostrar la belleza de las mujeres en general, que no hay talles ni color de piel que distingan”, afirma Elena.
Iguales
Si debemos hablar de inclusión y de una mirada sin discriminación desde el mundo de la moda, tenemos que referirnos a un grupo que seguramente es el más emblemático, el de los chicos que integran la nómina de IN Agencia de Modelos, una iniciativa de la fundación Saraki y de EMG, organizadora de la muestra Asunción Fashion Week.
“El mensaje de la fundación Saraki es incluir a las personas con discapacidad en la sociedad, y un aspecto de ella es el modelaje. Pensamos que estaría muy bien que también se integren en el mundo de la moda”, afirma al respecto Susana Caballero, directiva de la entidad.
Los jóvenes de IN se muestran en pasarelas y también son solicitados para producciones fotográficas, para revistas. “Nuestros modelos tienen diferentes tipos de discapacidades y cualquiera puede participar. Hacemos un casting en el que todos se pueden inscribir; después realizamos una preselección con personas que no son de la fundación. Nosotros no elegimos, hacemos un book y le pasamos a los diseñadores, quienes hacen la selección”, dice Caballero.
La iniciativa empezó el año pasado, con el apoyo de Asunción Fashion Week, y para este año está previsto volver a tomar parte de la muestra, que prevé dos ediciones, una a realizarse en abril y otra en setiembre.
Los modelos alternativos hoy pueden resultar novedosos y caer simpática su inclusión en desfiles de modas y su participación en medios audiovisuales, o en cualquier instancia en la que hasta ahora su presencia era inexistente. Cuando su visibilidad deje de llamar la atención, entonces podremos creer que en la sociedad se produjo un cambio de modelo.