El debate se libra en medio de una creciente inseguridad que tuvo su pico de indignación cuando cinco delincuentes, entre ellos tres menores de edad, robaron un auto y arrastraron a un niño de seis años que quedó enganchado del cinturón de seguridad, que finalmente murió.
Ahora, el Palacio del Planalto y congresistas que responden a Brasilia, intentarán impedir que la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía vote la enmienda que posibilita que se reduzca la edad de imputabilidad a los 16 años para determinados crímenes.
“El gobierno está en contra de la reducción de edad de imputabilidad. Tiene que se discutido con calma”, dijo Romero Jucá, líder del gobierno en el Senado.
Lula da Silva pidió ayer que los titulares de los partidos del consejo de coalición del gobierno evalúen con “cautela” el debate que se lleva a cabo por estos días.
A pesar de la conmoción que el propio Lula reconoció que causó la muerte del niño Joao Helio, el mandatario pridió que el proyecto se “bien examinado”.
“Medidas como estas desprotejen a los adolescentes”, dijo Lula ante los representantas de los partidos de coalición.