El más reciente informe mensual de Itaú advirtió que el incremento de los precios internacionales del petróleo volvió a generar presiones sobre la inflación en Paraguay durante abril, impulsado principalmente por una fuerte suba de los combustibles.
Según el reporte, el índice de precios al consumidor (IPC) registró un aumento de 0,8% mensual en abril por encima tanto de la previsión de la entidad financiera como del consenso del mercado, que esperaban una variación de 0,6%. La principal presión provino del ajuste en los precios de los combustibles, que subieron 12,1% en el mes, en medio del impacto generado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y su efecto sobre el mercado energético internacional.
No obstante, la banca señala que parte de estas presiones inflacionarias fueron compensadas por la caída de algunos componentes de la canasta. Entre ellos, los bienes durables registraron una disminución de 0,1% mensual, reflejando el efecto desinflacionario de un guaraní más fortalecido, mientras que los alimentos retrocedieron 0,1%, impulsados principalmente por menores precios de frutas y verduras.
Asimismo, el IPC subyacente X1 –que excluye frutas y verduras, combustibles y servicios regulados– cayó 0,1% mensual, lo que para Itaú refleja que las presiones inflacionarias continúan relativamente contenidas fuera del componente energético.
En términos interanuales, la inflación general se ubicó en 2,3% en abril por encima del 1,9% observado en marzo, como consecuencia directa del shock de combustibles. Sin embargo, la inflación subyacente X1 mostró una moderación más marcada, al descender a 1,7% interanual desde el 2,5% registrado el mes anterior.
De igual manera, la inflación subyacente excluyendo alimentos y energía (IPCSAE) bajó a 1,5%, desde 1,8%. El banco destacó que tanto la inflación general como las medidas subyacentes permanecen “cómodamente” dentro del rango de tolerancia establecido por el Banco Central del Paraguay, cuya meta es de 3,5% ±2%.
Para Itaú, este comportamiento confirma la credibilidad del proceso de desinflación y la efectividad de la política monetaria aplicada por la banca matriz.
Más allá de las presiones inflacionarias, el informe sostuvo que la economía paraguaya continúa mostrando fortaleza.
El Indicador Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) registró un crecimiento de 3,8% interanual, impulsado principalmente por el sector servicios, acompañado por aportes positivos del sector primario y de la industria manufacturera. Con estos resultados, la actividad acumuló una expansión de 4,1% interanual en el trimestre cerrado en febrero. Itaú mantuvo, además, su proyección de crecimiento del PIB de Paraguay en 4% para el 2026, respaldada por expectativas de una sólida campaña agrícola y condiciones climáticas favorables.
En el frente cambiario, la entidad revisó su proyección para el tipo de cambio y ahora espera un dólar a G. 6.450 para finales de 2026 frente a la estimación previa de G. 6.650.
Según el banco, esta corrección responde a la expectativa de un dólar global más débil.