13 feb. 2026

Bad Bunny quiere marcar un hito en el Super Bowl

El espectáculo del entretiempo del Super Bowl LX, que se disputará esta noche, podría marcar un antes y un después en la historia de la televisión estadounidense. El protagonista será Bad Bunny, quien se prepara para convertirse en el artista latino con el show de medio tiempo más visto de todos los tiempos en Estados Unidos, superando el récord establecido por Shakira y Jennifer López en 2020.

Según datos de la medidora Nielsen, la actuación de Shakira y JLo durante el Super Bowl LIV fue seguida por 103 millones de espectadores, una cifra histórica para un espectáculo liderado por artistas latinos. Sin embargo, expertos de la industria anticipan que el show del artista puertorriqueño podría superar ampliamente ese registro, considerando que el Super Bowl del año pasado alcanzó 127,7 millones de televidentes.

Bad Bunny llega a esta cita en un momento de consagración absoluta. Fue el artista más reproducido en Spotify en 2025, consolidando un fenómeno que trasciende fronteras y géneros. “Bad Bunny no solo atrae al público latino. El mundo entero lo convirtió en el artista número uno”, afirmó Stacie de Armas, vicepresidenta senior de Perspectivas e Iniciativas Inclusivas de Nielsen.

Un escenario histórico, en español y con alto voltaje político. Más allá de las cifras, el show de este domingo tendrá un valor simbólico inédito. Será el primer espectáculo del Super Bowl con un repertorio íntegramente en español, una decisión sin precedentes para la NFL, tradicionalmente considerada una de las instituciones más conservadoras del entretenimiento estadounidense.

El anuncio generó fuertes reacciones, tanto de apoyo como de rechazo. Sectores conservadores criticaron la elección, incluido el presidente Donald Trump, quien calificó la decisión como “ridícula” y anunció que no asistirá al evento. Aun así, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, respaldó públicamente al artista: “Es uno de los grandes artistas del mundo”.

El contexto político refuerza la carga simbólica del show. Bad Bunny viene de ganar el Grammy más importante de la noche con un álbum completamente en español y de pronunciar un discurso que resonó con fuerza en la comunidad latina.

“No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos y somos americanos”, dijo entonces, en alusión a la retórica migratoria vigente en el país.

En las calles de California, sede del evento, comenzaron a aparecer mensajes de protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), vinculados indirectamente al clima de tensión que rodea la presentación del artista.

Antecedentes que marcaron época. Hasta hoy, el ranking de los shows latinos más vistos lo encabezan Shakira y Jennifer López (2020), seguidas por Gloria Estefan, quien protagonizó dos de los espectáculos más recordados del Super Bowl en 1992 y 1999, con audiencias que superaron los 80 millones de espectadores.

La huella latina en la televisión estadounidense también tiene hitos históricos fuera del deporte, como el recordado episodio de I Love Lucy protagonizado por Desi Arnaz en 1953, o la presentación de Carlos Santana y Antonio Banderas en los Premios Oscar de 2005.

Una noche que promete quedar en la historia. El show de Bad Bunny tendrá una duración aproximada de 13 minutos, de los cuales poco se ha adelantado oficialmente. El artista solo anticipó que será “una gran fiesta” con fuerte presencia de la cultura puertorriqueña. Por todo esto, se espera que Bad Bunny deje en lo más alto al español, a la cultura latina y a la resistencia cultural. A la propuesta se sumará Green Day, banda reconocida por su postura crítica frente al actual Gobierno estadounidense, lo que eleva aún más la carga política y cultural del evento. EFE

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