08 mar. 2026

Avanza el debate para dotar a nuestro país de un Código del Proceso Contencioso Administrativo

El Poder Judicial inició una mesa de trabajo para analizar el anteproyecto de ley que busca establecer un Código del Proceso Contencioso Administrativo, una normativa destinada a regular de manera sistemática los juicios en los que se discuten conflictos entre los particulares y la administración pública. La iniciativa fue presentada por el miembro del Tribunal de Cuentas, Primera Sala, doctor Gonzalo Sosa Nicoli, y cuenta con el acompañamiento del pleno de la Corte Suprema de Justicia.

Según informó el Poder Judicial, la propuesta tiene como objetivo diseñar y ordenar todo el procedimiento legal aplicable a los procesos que se tramitan ante el Tribunal de Cuentas, órgano jurisdiccional encargado de resolver controversias entre ciudadanos y el Estado. Actualmente, este tipo de litigios se sustancia utilizando normas procesales antiguas, algunas que se remontan a 1935 y, en gran medida, mediante la aplicación supletoria de disposiciones del Código Procesal Civil.

De acuerdo con los impulsores del proyecto, esta situación evidencia la necesidad de contar con un cuerpo normativo específico para la jurisdicción contencioso administrativa, ya que los conflictos que se ventilan en este fuero responden a una lógica distinta a la del derecho privado. A diferencia de los litigios civiles tradicionales, en los procesos contra la administración pública no existe una igualdad estructural entre las partes, lo que exige reglas procesales que tengan en cuenta esa particularidad.

En este contexto, la elaboración de un Código del Proceso Contencioso Administrativo permitiría modernizar el sistema de Justicia administrativa de nuestro país, dotándolo de mayor previsibilidad, seguridad jurídica y transparencia. Además, permitiría establecer con claridad cuáles son los procedimientos aplicables, cómo deben desarrollarse y en qué plazos deben resolverse los conflictos entre los ciudadanos y el Estado.

Especialistas destacan que la aplicación supletoria del Código Procesal Civil resulta insuficiente para responder a las necesidades del derecho público. El proceso civil fue diseñado para regular controversias entre particulares, mientras que el contencioso administrativo se ocupa del control judicial de la actuación estatal, lo que implica principios, mecanismos y garantías procesales diferentes.

En el derecho comparado, numerosos países cuentan con códigos o leyes procesales específicas para la jurisdicción contencioso administrativa. En América Latina, por ejemplo, países como Argentina, Colombia, Perú y México disponen de marcos procesales propios para este fuero. En Europa, sistemas jurídicos como los de España, Francia o Alemania también cuentan con normas procesales especializadas que regulan el control judicial de la administración pública.

Estos ordenamientos reconocen que la justicia administrativa posee características propias que requieren una regulación diferenciada: La revisión de actos administrativos, la protección de los derechos de los ciudadanos frente al Estado, los efectos de las decisiones judiciales sobre políticas públicas y la necesidad de equilibrar la posición jurídica entre la administración y los particulares.

Así, el impulso a un Código del Proceso Contencioso Administrativo representa un paso relevante hacia la modernización del sistema judicial y el fortalecimiento del Estado de Derecho. La existencia de reglas claras y adaptadas a la naturaleza de los conflictos con la administración pública no solo facilita el trabajo de jueces y abogados, sino que también mejora la confianza de los ciudadanos y de los inversores en las instituciones del país.

El avance de este anteproyecto, actualmente en etapa de análisis técnico, podría marcar un hito en la evolución de nuestro derecho público, al dotar por primera vez al fuero contencioso administrativo de un marco procesal propio, coherente y sistemático.

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