Reconfiguraciones. Mientras inicia la transición entre la administración municipal saliente y la que vendrá, está presente la aceptación del nuevo Contrato Colectivo de Condiciones de Trabajo (CCCT), que generó rechazo por su costo estimado para su implementación.
El documento tiene la firma del intendente saliente Luis Bello. Debe ser homologado por la actual Junta Municipal de Asunción. En la sesión de ayer el tema no figuró en el orden del día, ya que no contaba con el dictamen de la Comisión de Legislación.
El martes, la página del Facebook del Sindicato de Trabajadores de la Municipalidad de Asunción (Sitrama), posteaba una imagen que decía ¡Huelga General ya!.
Alberto Gaona, representante de Sitrama, puntualizó que actualmente los funcionarios organizados llevan adelante debates sobre cuestiones que afectan a la Municipalidad. Entre ellos la posibilidad de ir a una huelga.
“Cuando tengamos la fecha definida para la huelga vamos a tomar la decisión conforme a la decisión de la asamblea. Por eso estamos haciendo asambleas sectoriales porque ellos son los que toman la decisión”, explicó.
Para concretar dicha medida de fuerza deben llevarse adelante las correspondientes instancias ante el Ministerio del Trabajo. En caso de realizarse la huelga, será de ocho días, adelantó Gaona.
Desmintió que el impacto de los beneficios que contempla el CCCT que esperan la homologación por parte de la Junta, sea de G. 38.000 millones por año desde el 2027, tal como señalaron desde la oposición. Según las estimaciones de los sindicatos, el monto anual ronda los G. 11.838 millones.
Posibilidades. El concejal Humberto Blasco (PLRA) estima que el CCCT ya no sería tratado en las dos sesiones que le quedan a la actual Junta.
“Creo que esto va a quedar ya para el nuevo gobierno, de hecho sería demasiado temerario tratar de sacarlo, nos quedan dos sesiones más y luego termina, aparte ya se está aguardando al equipo de transición de la intendenta para que vaya tomando conocimiento de todo”, explicó.
Blasco recalcó que el municipio no cuenta con saldo para hacer frente a la erogación que representará el CCCT que fue firmado por el intendente saliente.
“Hoy hablamos bien con los concejales colorados reelectos y por lo menos se manifestaron con ganas de cooperar con el nuevo gobierno”, reveló el edil.
Una vez que culmine el periodo de Bello, la firma del contrato queda sin efecto, aclaró Blasco.
“Queda sin efecto, sí, el contrato no se perfecciona, porque para perfeccionarse el contrato se requiere la homologación de la Junta y del Ministerio del Trabajo. Es decir, este no es un contrato vigente, aunque tenga la firma del intendente, es un precontrato”, explicó.
Desde su criterio, una vez que inicie el periodo de la intendenta electa Soledad Nuñez, el documento debe ser revisado por ella y su equipo jurídico. Explicó también que la Junta no puede renegociar “las barbaridades incluidas en ese contrato”.
“Lo más sano es mandar de vuelta a la Intendencia para que con los nuevos asesores se haga una revisión jurídica, pero también una revisión de su factibilidad financiera”.
Una vez cumplidos estos pasos –puntualizó– debe realizarse el llamado a todos los sindicatos de la Municipalidad de Asunción para renegociar nuevos términos en condiciones que puedan ser cumplidas.
Ante las posibles movilizaciones y huelga que podría desatarse si el contrato no es aceptado tal como fue firmado por Bello, el concejal saliente mencionó qué podría ocurrir en el futuro cercano.
“Las manifestaciones son libres y están garantizadas por la ley. Ahora, la huelga sería ilegal porque es un periodo de transición en el cual las autoridades que están en funciones ya no tienen el poder delegado por las urnas y las que fueron elegidas todavía no asumieron”.
En conversación con el streaming de Última Hora, Soledad Núñez expresó que entiende cuando una persona desea mejorar sus condiciones laborales. Sin embargo, cuestionó que el planteamiento haya sido hecho en periodo de campaña.
“En un contexto de campaña cuando está a punto de cambiar la administración, y segundo hacerlo en una coyuntura donde la Municipalidad está en terapia intensiva”, dijo al describir el estado administrativo.
Agregó que “le encantaría” tener sindicatos que estén en contra del planillerismo sin importar a quién pertenezcan, si son asociados o no asociados, que defiendan a los verdaderos trabajadores. “Que planteen soluciones, hagan denuncias y cuenten dónde están los planilleros”.
Reafirmó que llega sin temor y sin deberle nada a nadie, además de que nadie la extorsionará.