La victoria de Soledad Núñez en Asunción no solo fue épica por el gigantesco esfuerzo de la alianza electoral y ciudadanos que la apoyaron controlando voto a voto frente a una estructura disciplinada y recursos ilimitados, sino por las implicancias del fracaso de la ANR en la capital del país.
La sensación de derrota de la oposición era un clima denso que recorría la ciudad, inundada por los carteles de Camilo Pérez y sus candidatos a concejales. La soberbia y la prepotencia que exhalaban los medios oficialistas y sus sicarios mediáticos reforzaban la idea de una apabullante victoria. Las encuestas manipuladas y la estafa de las bocas de urnas exhibían impúdicas diferencias que contribuyeron a esa falsa sensación. El dinero discurría de manera obscena en los locales de votación comprando conciencias.
Tan seguros estaban de su victoria que el presidente Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana llegaron tempraneramente a la Junta de Gobierno esperando el gran momento. Tan seguros estaban que Camilo Pérez se declaró ganador apenas una hora después del cierre de locales. Una gigantesca tarima empezaba a instalarse para festejar. En el TSJE comenzaba el conteo rápido de los resultados. Al inicio ganaba Pérez. Como esa reñida carrera de caballos, Soledad remontó y alcanzó la meta, dejando muda a la cúpula colorada. Un anti-olímpico Camilo, mal asesorado por sus padrinos e incapaz de entender su lugar en la historia, cerró la noche sin admitir su derrota. Habló de traidores y las diferencias en el oficialismo rompieron la frágil sutura de la unidad. La verdad es simple. La ANR, que hace mucho solo se mira el ombligo, olvidó a la gente porque prefirieron blindar a Nenecho y sus cómplices y defender a una burocracia parasitaria que fagocita el presupuesto municipal.
A Peña, Alliana ni a Horacio Cartes les importó la buena performance del partido en los demás municipios. La ANR ganó en 187 municipios, una veintena más que el 2021. Habían perdido Asunción, lo único que les importaba. Lo demostraron Peña y Alliana, quienes abandonaron la sede partidaria sin dedicar una palabra de aliento a los colorados electos.
Estos resultados electorales oxigenan a la oposición de cara a las presidenciales del 2028 y desordena los naipes en la ANR.
TERCER ESPACIO. Después de Soledad Núñez, el gran triunfador de la jornada es Miguel Prieto, un conquistador consolidado de Ciudad del Este, que volvió a darle un triunfo incuestionable al reelegir a Daniel Mujica. Aquí no se esperaban sorpresas. La pregunta era la diferencia de votos. Y las cifras aplastaron. Mujica dio una paliza a Rigoberto Chamorro: 73% contra 23%. Este resultado fue una bofetada para José Ortiz en su estreno como jefe de campaña. Este escenario afianza el proyecto presidencial de Prieto, frente a un alicaído PLRA que perdió municipios que estaban en sus manos.
CAÍDA SOSTENIDA. Sin duda, el gran perdedor de la jornada es el centenario PLRA. De 61 municipios que ganó en el 2021, perdieron la mitad: apenas pudieron imponerse en 34. Un duro golpe para el renovado poder partidario de Alcides Riveros, quien se propuso como meta ganar 100. En Asunción, la caída es sostenida, solo ingresaron 3 concejales y perdieron 3.000 votos. La derrota en municipios liberales históricos en Central (Mariano Roque Alonso, Villeta, Ypané y J. Augusto Saldívar) también pone en remojo al gobernador Ricardo Estigarribia y sus pretensiones presidenciales, ya que el departamento era un bastión liberal. La deriva política liberal viene de hace tiempo por haber tomado el camino de la angurria sin marcar diferencias en gestión y corrupción con la ANR. Encarnación, en manos de la oposición por 10 años, cayó cuando un liberal fue el candidato de consenso. Esto refuerza aquella teoría que señala que los liberales no pueden ganar elecciones presidenciales porque no captan votos colorados. Esta realidad les obligará a conjugar la palabra alianza si quieren sobrevivir, porque el bipartidismo sin poder no vale nada.
ANR. En el Partido Colorado ahora están con las matemáticas. “Tenemos más municipios, tenemos más votos”. Y es una verdad irrefutable. Pero la derrota en Asunción y la paliza en Ciudad del Este les genera inseguridad electoral. El oficialismo, que ya había iniciado el camino de la división, apenas finalizó la elección, reavivó su guerra entre cartistas y peñistas que se juega en el campo financiero, sin importarles las funestas consecuencias en la credibilidad del sistema logrado en más de dos décadas. Peña, el más técnico de los presidentes, está dinamitando los cimientos de la arquitectura económica (escondiendo deudas para calzar el déficit fiscal y altísimas deudas con proveedoras del Estado) y poner en riesgo la credibilidad del Banco Central del Paraguay. Porque las respuestas de la banca matriz al Senado sobre las operaciones del banco del poder no fueron lo suficientemente claras y tranquilizadoras. No basta con decir “el sistema es estable” cuando hay USD 850 millones de fondos públicos, entre ellos dinero de los jubilados del IPS, en un banco joven que nació y creció a la sombra de su ascenso al poder. Solo Peña podrá retornar tranquilidad al escenario con decisiones que debe tomar. Por ahora, está entrampado en su soberbia, señalando que todo el mundo es culpable, menos él y su disputa con su padrino político.
En medio del tironeo financiero, Alliana debe decidir quién será su compañero de fórmula. Está por Israel, un viaje oportuno que le saca presión para decidir. El cartismo ha convertido Jerusalén en su Caacupé y a Netanyahu en su papa. ¿Habrá consejos sionistas para que la crisis oficialista no rompa esa alianza tejida por Cartes?
Las elecciones municipales generaron tembladeral que dejó un escenario incierto.
Mientras Soledad analiza cómo gobernar en un campo minado, el 2028 tiene a Cartes y Peña disputando una peligrosa guerra de baja intensidad, los liberales en estado de desconcierto, y Prieto ganando casillas para reclamar la chapa de la oposición.
- “Estos resultados electorales oxigenan a la oposición de cara a las presidenciales del 2028 y desordena los naipes en la ANR”.
Textual
“Esto (pedido de informes del Senado al BCP sobre el banco ueno), lamentablemente, es una disputa interna del mismo equipo. Miren la ironía. Del equipo del oficialismo: Santiago Peña, Pedro Alliana, fueron candidatos de Honor Colorado, liderado por Horacio Cartes, hoy presidente del Partido Colorado. Los que pidieron el informe son oficialistas, senadores de Honor Colorado. Uno está desgastado y otro que está consolidándose. Las consecuencias son para la imagen del país y para los ciudadanos paraguayos. Dejen de macanear con este tema, hagan otro tipo de lucha, pero no a lo más sólido que tiene el Paraguay, que es el sistema financiero”. (Lilian Samaniego, senadora de la ANR).
Lo que hay que saber...
DISPUTA FINANCIERA. El BCP envió las respuestas a las 31 preguntas del Senado sobre las operaciones y dudas del banco ueno. No están las respuestas clave y la tensión continúa.
CHAU RIVAS. Las elecciones sepultaron a la familia Rivas. Hernancito, el abogado mau ya no es senador colorado. Su padre Hernán no logró la reelección en Tomás Romero Pereira.
ESTAFAS. Las consultoras que hacen encuestas y bocas de urna volvieron a mentir de manera escandalosa dibujando triunfos colorados. No son estudios, sino mercancías para perjudicar.
EMPEZÓ LA TRANSICIÓN. Soledad Núñez fue a la Municipalidad de Asunción para dar inicio al traspaso de información del intendente saliente. La misma asumirá el 3 de noviembre.