Nuestra capital, conocida antaño por el verde de sus árboles, ha ido perdiendo con el paso del tiempo su riqueza. Hace poco más de un año, la Municipalidad de Asunción autorizó la tala de 117 árboles del bosque San Vicente. Un recorrido de este diario por varias plazas ha revelado el estado de deterioro y abandono en que se encuentran sin el mantenimiento básico y en ocasiones sin acceso al agua corriente. Eso es inaceptable, las autoridades y funcionarios municipales deben asegurar que la capital no pierda su rico patrimonio.
El recorrido de un equipo periodístico de Última Hora pudo comprobar la falta de mantenimiento básico de plazas y parques. Esto es, sin duda, preocupante, considerando que la capital ya no tiene abundancia de espacios públicos verdes de recreación para la comunidad. Es porque cada plaza y cada parque en un barrio tiene un valor inestimable, porque niños, jóvenes y adultos pueden realizar actividades al aire libre, actividades físicas o simplemente socializar con los vecinos y todo ello, es muy importante a la hora de evaluar la calidad de vida en una ciudad.
Uno de estos casos varias veces reclamados por los vecinos es el de Plaza Ykua Francia, en el barrio Mburucuyá. Este lugar, que tiene un incalculable valor histórico, pues está vinculado a la hija de José Gaspar Rodríguez de Francia, carece en estos días de los servicios esenciales. Según los vecinos, no hay agua, las conexiones están rotas y el histórico pozo hace mucho tiempo que precisa de un adecuado mantenimiento. Asimismo se reclama respecto de este espacio, la presencia de un baldío que supone un riesgo para todo el barrio y, finalmente, pidieron los vecinos la restauración del monumento en homenaje al doctor Francia.
Otro espacio público donde la presencia municipal es escasa es la Plaza Darío Gómez Serrato, ubicada en Miguel Ángel Alfaro y Auditores de la Guerra del Chaco. Aquí tampoco se dispone de agua, de acuerdo con el reclamo del propio hijo del poeta y músico que da nombre a la plaza, pues hace varios años que las canillas fueron robadas y además la comisión vecinal debe costear la iluminación y los focos del lugar.
Los vecinos lamentan la falta de agua, pues esto hace difícil la arborización del espacio, algo tan necesario en esta época de calor.
No lejos de la plaza Gómez Serrato, la Plaza Mártires de la Policía muestra una serie de obras inconclusas, como un puente y empedrados que no terminaron de nivelar. El sitio está cubierto de malezas y en general la impresión es de mucha dejadez, con bancos y sillas rotas. Muy similar panorama se observaba en el barrio San Jorge, en las plazas María Auxiliadora, que tampoco tienen agua, y la plaza Ñu Porã que precisa limpieza y mantenimiento.
La condición de nuestros espacios verdes de recreación es otra muestra más de la desidia de las autoridades municipales, considerando que, por Conservación de parques, jardines y paseos públicos, la Municipalidad de Asunción registra en su balance del segundo cuatrimestre de 2025, ingresos de G. 6.489.156.600. Asimismo es relevante recordar que, el plan de inversión de los bonos G6, emitidos en 2020, periodo en que Óscar Nenecho Rodríguez era intendente destinaba G. 10.000 millones para la construcción de infraestructura para 10 plazas públicas. Posteriormente, el monto asignado a la revitalización de las plazas fue asignado al presupuesto de obras viales.
Hace apenas una década, nuestra capital había sido declarada Capital Verde de Iberoamérica, y en ese periodo de tiempo, no ha habido mejoras o avances sino solamente retrocesos. Uno de los más conocidos es, sin duda, el derribo de más de cien árboles que componían el bosque urbano del barrio San Vicente. Este verde fue derribado con el permiso de la Municipalidad de Asunción, a través de su Dirección de Gestión Ambiental, a pesar de la oposición y denuncias de irregularidades por parte de los vecinos. 117 árboles de más de 100 años de antigüedad fueron echados para hacer lugar para la construcción de un supermercado mayorista.
Debemos cuidar el verde; los árboles purifican el aire, combaten el cambio climático, y ayudan a reducir el calentamiento global, también regulan la temperatura y enfrían el aire que los rodea a través de su sombra y son un refugio para la fauna. Las autoridades municipales tienen la obligación de cuidar nuestros espacios verdes.