28 may. 2024

Análisis de actualidad

En búsqueda de mejor conocimiento

(I)

El título hace referencia al objetivo primordial de los pensadores que desean conocer mejor nuestra existencia y su futuro, escudriñando las causas más profundas de ambos fenómenos. Procurar encontrar su significado lleva a la articulación de fenomenología, parte de la filosofía que analiza los fenómenos observables intentando dar una explicación del ser y de la conciencia. La pregunta básica es a qué se debe que estemos en esta posición actual en el mundo, no en otra, y cuáles son nuestras perspectivas. Algunos de dichos pensadores se remontan a los mismos orígenes de nuestro quehacer, pretendiendo dilucidar sus causas más profundas. Con ese objetivo, otros intentan desentrañar el árbol genealógico o genoma del ser humano, al que hay que agregar lo experimentado en nuestra vida después de nacidos. Esto último puede ser resumido en el sicosoma, es decir la interactividad entre la psique o psiquis y el cuerpo. Demos algunos pasos en esa dirección.

MÉTODOS DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA. Definamos epistemología como parte de la filosofía que estudia los principios, fundamentos y métodos del conocimiento humano. Durante los primeros miles de años de la existencia de la humanidad iban surgiendo historiadores y filósofos de las ciencias básicas que aportaban nuevos problemas a una epistemología más rigurosa. Ciencias básicas son llamadas también ciencias fundamentales o esenciales con investigación de base, a menudo identificadas como ciencias puras. Es la investigación que se lleva a cabo sin fines prácticos inmediatos, sino con los de incrementar el conocimiento de los principios fundamentales de la naturaleza o de la realidad por sí misma, así como la vamos percibiendo. He aquí una concatenación de pensamientos que llevan a mejorar el conocimiento hacia la veracidad por lo menos temporal de propuestas científicas: estas, una vez formuladas, no pueden permanecer ciertas o comprobables por mucho tiempo. En otras palabras, la trilogía de hipótesis, tesis y teoría está preñada de incertidumbre.

ABSOLUTAMENTE Y DEFINITIVAMENTE CIERTO?! Aquí va tan solo un ejemplo de fragilidad epistemológica: En la primera mitad del siglo XVII el francés René Descartes planteaba en su Discurso del Método la necesidad de la duda sistemática. Se sirve de ella como método para llegar a la verdad. No obstante, enfatiza en la necesidad del conocimiento cierto, desde donde partir y cómo fundamentar otros conocimientos sobre el ser humano y su mundo. En esta tarea, hay que llevar cuidado en la utilización de palabras porque ellas forman el lenguaje y este influye interactivamente en la realidad, afectándola y en ocasiones incluso transformándola (Lewis Caroll, razonando en la segunda mitad del siglo XIX, Reino Unido). Y que los límites de tu lenguaje son los límites de tu mundo (Wittgestein, austro-británico, reflexionando en la primera mitad del siglo XX), sin olvidar que el grado de exactitud o fidelidad de dichas formulaciones proto-científicas depende de la dosis (Paracelsus, Suiza/Austria, pensando en la primera mitad del siglo XVI).

ÚLTIMOS SIGLOS DE CUESTIONAMIENTO FRUCTÍFERO. Recordemos que la interactividad o influencia recíproca de Newton, Einstein, Heisenberg, Oppenheimer, Hawking, entre muchos otros dominaron la investigación científica en los siglos XVII, XVIII, XIX, XX y XXI. Sin recurrencia a lo aportado por ellos y sin su incorporación en nuestros pensamientos actuales, todo esfuerzo estará puesto ante un gran desafío: la reformulación permanente de las propuestas sobre la realidad, so pena de que ellas pierdan vigencia. Al final de esta concatenación de pensamientos debemos poner énfasis en que hace falta verificar la vigencia permanente de la siguiente seguidilla: ¿Somos acaso el resultado del genoma (o ADN) + sicosoma + física clásica u ortodoxa + la cuántica + “X” (siendo esta última la dimensión aún desconocida, que es gigantesca)?! Para que todo esto no quede en el aire, es conveniente cerciorarse de qué es lo que se está haciendo y pensando en nuestro derredor, teniendo como epicentro a Paraguay. Un método irrenunciable en este contexto es “la falsación” (en términos de Karl Popper, austro-británico, meditando en el siglo XX), entre otros métodos accesibles para mejorar nuestro conocimiento, en el sentido aquí abordado.

(Continuará)

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