El Programa de Retención de Vientres, impulsado conjuntamente por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), mantiene vigente su esquema de financiamiento destinado a fortalecer la capacidad productiva del sector ganadero nacional.
Según un comunicado del Senacsa, en lo que va de 2026 fueron aprobados USD 42,838 millones a través de esta línea crediticia, canalizada mediante bancos y cooperativas de producción habilitados y dirigida a pequeños, medianos y grandes productores. El programa registra actualmente 427 productores beneficiarios. Los pequeños y medianos productores, con operaciones de hasta G. 1.000 millones, concentran el 62% de los beneficiarios, con 372 productores y USD 26,603 millones en operaciones.
Por su parte, los grandes productores, con operaciones superiores a G. 1.000 millones, representan el 32%, con 44 beneficiarios y USD 13,908 millones. El 6% restante corresponde a otros productores, con 11 beneficiarios y operaciones por USD 2,327 millones.
Mayor impulso. Uno de los principales datos destacados por el Senacsa es el crecimiento de las colocaciones. Durante 2026, el volumen de financiamiento destinado a la retención de vientres alcanzó un nivel equivalente a 18 veces el registrado durante todo 2025.
Como parte de las acciones para mejorar las condiciones de acceso al crédito, la AFD complementó sus recursos mediante una emisión temática de bonos por G. 40.000 millones, destinada al fortalecimiento de la actividad ganadera.
En este marco, el Senacsa participó por primera vez como inversionista institucional en una emisión de bonos de la banca de desarrollo.
Menor faena de hembras.
El comunicado emitido por el Senacsa también relaciona el escenario de financiamiento con el comportamiento de la faena bovina. Los registros de la institución sanitaria muestran una disminución en la faena de hembras bovinas, un indicador asociado a las acciones orientadas a preservar el stock ganadero.
Entre enero y agosto de 2026, alrededor del 77% de la reducción registrada en la faena bovina correspondió a vacas y vaquillas. En términos específicos, la faena de vacas disminuyó 35,2%, mientras que la de vaquillas cayó 35,9%.
El organismo sanitario considera que este comportamiento constituye un indicador relevante dentro de las medidas de retención de hembras y fortalecimiento del hato ganadero nacional.
Sector ovino. El Senacsa informó además que continúa vigente un programa de financiamiento destinado al fortalecimiento de la producción ovina nacional, que cuenta con una asignación inicial de USD 5 millones.
Los recursos están orientados al mejoramiento genético, adquisición e importación de reproductores, infraestructura, equipamiento, asistencia técnica y capital operativo. Los créditos contemplan plazos de hasta 12 años y períodos de gracia de hasta dos años.
Como parte de esta asignación, la AFD realizó una nueva emisión de bonos por G. 15.000 millones, destinada al programa, en la que el Senacsa participó nuevamente como inversionista institucional.