La economista y doctora en Desarrollo Económico, Gladys Benegas, realizó una evaluación completa respecto a la situación fiscal del país, marcada por menores ingresos tributarios y mayores deudas, así como la actual política monetaria, que si bien se mantiene estable y con las mismas proyecciones de inflación y crecimiento que se tenían al cierre del 2025, ya registra presiones ante el escenario internacional.
La experta advirtió que la inflación en Paraguay podría enfrentar nuevas presiones al alza, teniendo en cuenta el impacto directo del precio del petróleo sobre los combustibles, así como su efecto transversal sobre toda la economía nacional.
Sostuvo que el Banco Central del Paraguay (BCP) puede intentar contener los incrementos, pero advirtió sobre la necesidad de equilibrar la política monetaria con la fiscal, ya que, si las cuentas públicas no son transparentadas, el esfuerzo puede ser aún mayor.
“Hay otro punto clave: Con menor crecimiento económico, sostener el mismo déficit como porcentaje del producto interno bruto (PIB) se vuelve más difícil. Si no se transparentan las cuentas, la distorsión es mayor. Por eso, controlar la inflación y sostener el crecimiento también requiere cuentas públicas transparentes”, acotó.
Señaló que, además de la falta de transparencia en el marco fiscal, a esto se suma la postergación de los pagos a los proveedores, lo que, a su criterio, no solo afecta la credibilidad del país, sino que termina impactando en toda la economía local.
Insistió en que el problema no es solo cuánto déficit tiene el país, sino que ese número sea real, por lo que primero se deben sincerar las cuentas y recién después discutir si es necesario flexibilizar o no el tope fiscal.
“La discusión no debería empezar por el nivel del déficit, sino por su transparencia. Si el déficit fiscal no refleja todas las obligaciones del Estado, cualquier número pierde sentido. Primero hay que sincerar las cuentas; recién después se puede discutir cuál es el nivel adecuado de déficit (...). El problema no es únicamente de recursos. Es de cómo se gestionan y se muestran las obligaciones del Estado. Sin transparencia, no hay política fiscal creíble”, apuntó Benegas.
Remarcó que el nivel de 6% “fue excepcional en un contexto extraordinario como la pandemia” del Covid-19, pero que actualmente el problema no es justamente si el déficit es 3% o 6%, sino que no haya transparencia al respecto.
“No estamos partiendo de un número transparente. Sin esa base –de transparencia–, cualquier expansión fiscal puede deteriorar aún más la credibilidad. El problema no es cuánto, es sobre qué base se decide”, insistió.
También se refirió al uso del factoring o la cesión de derechos sobre la deuda para pagar a las constructoras y farmacéuticas, señalando que puede servir como una “herramienta de corto plazo”, pero que no soluciona el problema de fondo.
Incluso, advirtió que puede “encarecer el costo del financiamiento si se vuelve estructural” e insistió en que las deudas deben reconocerse y pagarse de forma transparente. ”No es una solución fiscal. Es una forma de administrar un problema que sigue existiendo”, aseveró.
En cuanto a la calificación del país, la economista recordó que las agencias calificadoras miran la credibilidad fiscal, la sostenibilidad de la deuda y la consistencia de las políticas públicas, por lo que Paraguay necesita avanzar en ordenar sus cuentas y normalizar la cadena de pagos.
Si bien aclaró que no hay un riesgo inmediato de perder la calificación o los grados de inversión, indicó que es un punto en el que se debe trabajar, ya que “no pagar no es disciplina fiscal” y “afecta la cadena de pagos, a las empresas y, en última instancia, a la población”.
Borda sugiere mayor coordinación entre la política fiscal y monetaria
Por su parte, el economista y ex ministro de Hacienda, Dionisio Borda, también se pronunció respecto a la situación de la política monetaria de Paraguay.
En ese sentido, resaltó que el país enfrenta un dilema entre contener la inflación o sostener la actividad econonómica, pero afirmó que “difícilmente se puedan mantener ambas trayectorias sin costo”.
Apuntó al impacto externo sobre los precios, especialmente por la suba del petróleo, y enfatizó en que para mantener la trayectoria sobre ambos escenarios es necesario un trabajo más coordinado por parte de las autoridades económicas.
“Bajo la política monetaria con las subas del petróleo tiene fuerte impacto adverso en el país (...). El escenario más probable es una inflación más alta y un crecimiento más moderado, lo que exige una coordinación más fina entre política fiscal y monetaria”, manifestó el experto.