Para la práctica de actividad física, la inspección médica es de carácter obligatorio. Con esto se verifica si el estudiante está apto o no para realizar ejercicios y deportes, o si debe practicarlos bajo ciertas restricciones.
También es importante el control oftalmológico. En la etapa de la infancia se detectan las principales afecciones oculares. Lo ideal es visitar al oculista al menos una vez al año, como medida preventiva. La salud bucodental igualmente debe ser contemplada, a fin de impedir caries y otras infecciones.
Verificar que el esquema de vacunación esté actualizado. La vacuna constituye una protección contra las enfermedades y complicaciones que ellas puedan generar. Servicios dependientes de la cartera sanitaria disponen de vacunas para la prevención de múltiples patologías, de forma gratuita.
Por otra parte, se recomienda antes del regreso a clases asegurarse de que los niños estén con la cabeza libre de liendres, cuenten con las uñas limpias y cortas, de manera a impedir enfermedades como las gastrointestinales.
Para mantener la salud del escolar es fundamental que la carga de la mochila no sobrepase el 15% del peso total del mismo, de modo a evitar dolores musculares y mala postura corporal.
Alimentación saludable
Es importante que los niños desayunen antes de asistir a clases. Saltarse u omitir el desayuno puede ser contraproducente para la salud, dando lugar a mareos, náuseas, dolor de cabeza, sueño y falta de concentración. Como primera comida del día se sugiere consumir al menos una taza de leche con una porción de panificado o cereal.
A mitad de jornada, una merienda es ideal para que el niño o adolescente pueda recargar las baterías. Como opción saludable se puede incluir una fruta o yogurt con cereal, una porción de sándwich de queso o de verduras, que si lo prefiere puede ir acompañada con jugo de fruta de estación.