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Nacional
jueves 20 de abril de 2017, 14:06

Tensión, aspereza y gritos en sesión del Senado

La Cámara de Senadores volvió a sesionar este jueves en medio de la crisis política por el proyecto de enmienda constitucional. En todo momento se sintió el ambiente tenso, con aspereza y división entre los parlamentarios, que en un momento llegaron a los gritos.

No fue una sesión ordinaria común y corriente porque se trataba de la primera reunión luego de los conflictos generados por el proyecto de enmienda constitucional y el incendio de la sede legislativa durante la jornada de protesta contra el documento que buscaba la reelección.

Los oficialistas, liberales llanistas, luguistas y oviedistas, quienes impulsaron y aprobaron de forma irregular el polémico texto, nuevamente se presentaron a sesionar luego de ausentarse y dejar sin cuórum las anteriores cuatro convocatorias.

El ambiente de crispación se descomprimió luego de la decisión del presidente de la República, Horacio Cartes, de declinar de sus aspiraciones reeleccionistas a fin de traer nuevamente la paz al país. No obstante, su discurso posterior a la renuncia estuvo lejos de ser conciliador.

La sesión de los senadores inició poco después de las 9.30 en la Sala Bicameral del Congreso, teniendo en cuenta que las instalaciones del Senado no pueden ser utilizadas a consecuencia del siniestro.

No quedaban dudas de que se tendría un encuentro tenso porque los acontecimientos recientes provocaron graves secuelas, como la muerte de un joven liberal, el atropello a un partido político y la represión policial.

Y así fue. El primero en hablar sobre el tema fue el liberal Luis Alberto Wagner, quien expresó su repudio por el actuar de los efectivos policiales y la forma en que ingresaron a la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). En varias ocasiones hizo comparaciones con la dura época de la dictadura de Alfredo Stroessner.

Pero rápidamente se escucharon las voces oficialistas para defender su actuación; uno de ellos fue el senador de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), Jorge Oviedo Matto, quien responsabilizó directamente a Roberto Acevedo, titular del Senado, del incendio en el Congreso.

Incluso atinó a decir que la muerte de Rodrigo Quintana era el mártir que buscaban los liberales y acusó a la oposición de estar detrás de los hechos violentos registrados en la noche del 31 de marzo. En esa misma línea se refirió su compañero de bancada Juan Manuel Bóbeda.

Mientras el senador por el Partido Democrático Progresista (PDP), Arnaldo Giuzzio, pedía a sus colegas buscar los mecanismos para lograr una institución policial más institucionalizada y evitar otros eventos similares al ocurrido hace unas semanas.

La senadora Desirée Masi fue dura en su discurso al manifestar que los oficialistas y aliados usurparon funciones y aprobaron un documento falso porque ni siquiera dieron entrada a la cámara legislativa. Reprochó fuertemente el actuar de los fiscales, que no se hicieron presente cuando recibieron la denuncia de los opositores.

Pero el momento más álgido de la mañana se registró cuando el oficialista Nelson Aguinagalde empezó a hablar efusivamente y respondiendo a Masi. La trató de mentirosa y de decir tonterías.

Los gritos e insultos empezaron cuando el mismo parlamentario solicitó exponer un video con el que pretendía culpar a los representantes de la oposición de iniciar los hechos violentos en aquella violenta noche de protesta.

El senador Adolfo Ferreiro, quien en ese momento ocupaba el sillón presidencial, solicitó en varias ocasiones a sus colegas guardar compostura, pero poco pudo hacer. Hasta que pidió interrumpir el video para aplacar los ánimos.

Otros senadores también hablaron sobre el tema y dejaron sentada su opinión. Los proyectos de leyes pendientes de estudio y que figuraban en el orden del día fueron tratados, pero quedaron en segundo plano.

La división existe, la crisis política continúa y el país sigue esperando la resolución de un tema que agobió los últimos meses.