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Especiales
jueves 8 de septiembre de 2016, 14:35

Stroessner: La colección de amantes y su otra familia oculta

Las "diversiones" del general Alfredo Stroessner durante la dictadura dejaron vestigios de su vida amorosa. El lado sombrío de quien fuera presidente paraguayo entre el 15 de agosto de 1954 y el 3 de febrero de 1989 no solo incluye la violación de niñas, derechos humanos y desaparecidos. A pesar de la papada, la avanzada edad y el sobrepeso, este tuvo una colección de amantes.

Por Rodrigo Houdin | @rodrigohudin

El "gaucho, macho, hombre" -en la concepción machista– es quien más hijos puede dar a una o más mujeres durante su vida. Sin embargo, lejos de ser un hombre codiciado por su físico o dotes de galán, Stroessner atraía con su poder a jóvenes mujeres.

Alfredo estaba casado con Eligia Mora Delgado, más conocida como Ña Ligia, a quien conoció en 1938, cuando este estaba en el Grupo Número 1 de Artillería, en Villa Hayes. Con ella tuvo tres hijos: Gustavo, Graciela y Alfredo (h); luego adoptaron a María Olivia. Su hogar se mantuvo por unos 40 años.

El investigador Aníbal Miranda publicó el libro Stroessner, en el 2004. Ahí describe varias facetas de Alfredo Stroessner, entre ellas, de la "colección de amantes" que tuvo el difunto dictador.

La otra familia

La simpatía y belleza de una joven guaireña cautivó el corazón del general. Entre finales de 1959 e inicios de 1960 conoció a Ñata Legal, cuando esta solo tenía 13 años y él, 47. Estela Legal se convirtió rápidamente en la debilidad de Stroessner y la relación pasó al concubinato parcial, ya que este la visitaba varias veces por semana. Además, el entonces presidente ubicó en cargos públicos a familiares de la misma.

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Con Ñata, el dictador tuvo dos bebas apodadas Estelí y Teresí. Él les dedicaba mucho cariño y tiempo a ellas. Luego, Ñata y Alfredo adoptaron a un niño, apodado Joselito. Con el tiempo, la diferencia de edad y caracteres llevó a que la pareja se separe. El general hizo varios intentos por recuperarla, sin embargo, la mujer no cedió. Finalmente, el concubino de Legal permitió que Stroessner la visite y vea a sus hijas.

Según detalla Aníbal Miranda, hubo muchas amantes en la vida del dictador, sin embargo, resultó imposible rastrear a todas. Se menciona que Alfredo ayudó a concebir al menos 34 hijos con distintas mujeres.

Ni el amor que sentía por Ñata, o su avanzada edad, ni el sobrepeso, fueron impedimentos para que su poder lo llevara a liarse con una gran cantidad de mujeres. Ninguno de sus amoríos duró mucho tiempo.

Según relata Bernardo Neri Fariña en su libro El Último Supremo, Ñata vivía en el barrio Ita Pytã Punta, sobre la calle 20, detrás de lo que hoy es la Facultad de Filosofía. Luego la mujer se mudó a una mansión sobre la calle Aviadores del Chaco. "Fue la novia más celebre del general desde que este se afianzó como presidente de la República", dice el autor.

Nota relacionada: "Aunque los vecinos lo callan, en este lugar estuvo el harén de Stroessner"

"Había un poco de todo en la lista de sus conquistas. En su mayoría eran jovencitas, varias en el mismo umbral de la tierna pubertad", describió el investigador Miranda.

Tina

Tenía 13 años cuando ella se hizo novia del entonces general de Brigada Alfredo Stroessner (1950). La mujer era hija adoptiva del teniente coronel Alejandro Andreieff, quien prestaba servicios en el Cuartel de Paraguarí. Alejandro Andreieff falleció durante un accidente y Alfredo se llevó a Tina a Mbocayaty, donde quedó al cuidado de unos parientes de su guardaespaldas Leandro Báez.

Dos años después, la mudó a la casa de Eusebio Abdo Benítez, en cercanías de la iglesia De la Encarnación, en Asunción. Eusebio era hermano de su secretario privado, Mario Abdo Benítez. En ese lugar, la mujer embarazada permaneció durante los primeros años de la crianza del hijo que tuvo con el general.

Tina se había escapado varias veces de la casa, por lo que el dueño de la residencia pidió que sea llevada de allí, para evitarse problemas. Esto causó el enojo del amante titular (Stroessner), lo que a su vez representó la ruptura de relaciones con Mario Abdo, quien luego fue llevado al exilio.

Myrian

La segunda amante del gaucho era una mujer rubia con quien entró en relaciones a finales de 1960. Ella vivía cerca de los Arsenales de la Armada, en los bajos del barrio Sajonia. Luego se mudó a una casa que Stroessner le compró en Villa Morra, no muy lejos de la casa de Ñata Legal. Este noviazgo tuvo como resultado una hija.


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Los actos de colación e inauguraciones en colegios servían a Stroessner para elegir a sus víctimas.


NN

Otra de las mujeres de Alfredo fijaba domicilio en la calle Kennedy, entre Cerro Corá y 25 de Mayo, en Asunción. Con ella tuvo una hija. La vivienda fue un regalo de su amante, quien durante esos años tuvo varios deslices.

Blanca

Fue conocida como el amor tardío de Stroessner. "Ella era estudiante, hermosa y trigueña", según recordó el chofer Pedro Miranda. Alfredo la conoció cuando ella tenía 14 años y vivía con una tía sobre la calle General Garay, en Villa Morra. "Le compró una regia casa sobre la doble avenida que conduce al Banco Central y un Mercedes Benz rojo subido, aparte de otros regalos costosos. Las citas entre Blanca y el presidente tenían lugar en la quinta de este, ubicada en Zárate Isla, Luque", detalla Aníbal Miranda.

Jornadas de pesca en Yacyretá, en compañía de amigos íntimos, era una de las actividades favoritas del presidente para pasar tiempo con sus amantes. Al parecer, el general tenía cierta adicción al sexo, lo que lo llevaba a tener una vida plagada de infidelidades.


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¿Qué pasó con sus amantes?

El libro escrito por Neri Fariña señala que Stroessner siempre trataba con suma consideración a sus amantes, a muchas de las cuales luego hizo casar con personalidades de su Gobierno, sobre todo con militares y jefes policiales. Todo personaje que se casaba con "mi General", tenía la carrera asegurada.

"Incluso muchas de estas mujeres se casaban ya embarazadas de Stroessner con el marido elegido. Este posteriormente debía hacerse cargo de la criatura como si fuese propiamente suya", describe el autor.

El dictador se daba por contento cuando sus amantes eran bien atendidas por su nuevo esposo. Aunque llenaba de atenciones a sus ex parejas y aseguraba importantes cargos para los maridos, no volvía a molestar a las mismas. Stroessner facilitaba el progreso económico de los esposos de sus amantes en compensación por el secreto.

Su otra familia oculta

Un nuevo caso vinculado a la vida amorosa de Alfredo Stroessner sale a la luz tras 10 años de la muerte del dictador, quien falleció exiliado en Brasil, el 16 de agosto de 2006.

Durante la emisión del programa televisivo La Caja Negra, el periodista JorgeTorres presentó los resultados de una investigación periodística que revela la relación sentimental que mantuvo "el gaucho rubio" con Michele Fleitas.

Según la investigación, el general conoció a Michele Fleitas en el año 1970 y con ella, al decir de esta, tuvo tres hijos. Verónica, Gisela y Enrique fueron el resultado de esta relación oculta, que salió a la luz tras una supuesta promesa incumplida por la familia reconocida de Stroessner.


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Foto: hoy.com.py


"Él era amigo de mi tío Salvador Bogado y mi tía Vivita. Jugaba ajedrez con mi tío y lo vi en más de una ocasión", relató la mujer. Fleitas señaló que el primer encuentro que tuvo con el entonces presidente se dio en la zona del Colegio Internacional. "Dimos una vuelta por el centro. Él me conquistó realmente y pasábamos horas hablando", detalló la mujer.

Michele Fleitas comentó que mantuvo en secreto la relación que tuvo con el general hasta el día en que este murió. A partir de ahí se puso en contacto con la familia oficial para negociar la repartición de la herencia.

La mujer decidió hacer público el caso luego de que la familia oficial del dictador se desentendió de las negociaciones. Se estima que la fortuna de este ronda los USD 500 millones y la familia Fleitas recibió la promesa de unos USD 20 millones.

La otra familia del general inició una demanda de reconocimiento de la herencia ante la Justicia del Brasil.

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