Amit Mekel, embajador de Israel en Paraguay, en comunicación con Última Hora, negó el supuesto hecho de tortura a un bebé gazatí por parte de soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en medio del conflicto que mantienen con la organización política y paramilitar palestina sunita Hamás.
“Tras una revisión exhaustiva que he realizado personalmente, debo afirmar con absoluta claridad que las acusaciones publicadas sobre un supuesto maltrato a un menor son completamente falsas. Se trata de una distorsión grave de la realidad: no ocurrió tal hecho. Ningún israelí maltrató ni dañó a un niño”, expresó el diplomático.
El embajador insistió en que las acusaciones son “infundadas” y forman parte de una campaña de desprestigio por parte de Hamás. Afirmó que soldados israelíes trasladaron al niño hasta un puesto de la Cruz Roja para que sea atendido.
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El pasado jueves, fuerzas de las FDI que operaban en la zona denominada “Línea Amarilla” identificaron a un sospechoso que se aproximaba sosteniendo un objeto no identificado, que posteriormente resultó ser un niño de aproximadamente tres años.
A pesar de reiterados llamados a detenerse y alejarse, el sospechoso continuó avanzando hasta una distancia muy reducida. En consecuencia, se realizaron disparos de advertencia hacia el costado del camino con el objetivo de generar distancia entre el sospechoso y las fuerzas.
Según el embajador, los disparos no estaban dirigidos a causar daño, sino a obligar al sospechoso a detenerse y retroceder. “Es posible que fragmentos derivados de los disparos hayan causado lesiones leves tanto al sospechoso como al niño”, reforzó.
Mekel indicó que el sospechoso fue detenido y trasladado a un puesto militar cercano, donde recibió atención médica y fue interrogado. Durante el interrogatorio, se identificó como operativo de Hamás y admitió haber ingresado a territorio israelí el 7 de octubre, reconociendo que llevó consigo a su hijo para evitar ser atacado en caso de aproximarse a fuerzas de las FDI.