Para los habitantes de Alto Paraguay, el deseo de pasar la Nochebuena en familia no depende de la planificación o la compra anticipada de un pasaje, sino de la clemencia del tiempo y del estado crítico de las rutas de tierra que conectan al departamento con el resto del país.
Desde hace días, decenas de pasajeros —incluyendo niños, ancianos y trabajadores que retornan tras meses de ausencia— se encuentran protagonizando una auténtica odisea en el barro.
Las recientes lluvias convirtieron los precarios caminos en trampas intransitables, dejando a buses de larga distancia y vehículos particulares varados en medio del Chaco profundo.
El panorama es desolador
Imágenes que llegan desde la zona muestran a los viajeros bajando de las unidades de transporte para empujar los buses o intentar liberar las ruedas de los enormes “colchones” de lodo.
Muchos tuvieron que pasar la noche en la intemperie, racionando agua y comida, mientras esperan que la maquinaria o el sol den una tregua. Esta situación no es nueva, pero duele más en estas fechas.
La falta de pavimentación asfáltica en tramos estratégicos del decimoséptimo departamento sigue siendo la gran materia pendiente del Estado. Mientras en la capital se habla de festejos, en el norte chaqueño se habla de supervivencia y aislamiento.
Los transportistas, por su parte, hacen malabares para cumplir con los itinerarios, arriesgando sus herramientas de trabajo en caminos que parecen ríos de barro. Para muchos conductores, cruzar Alto Paraguay en estas condiciones es una hazaña que requiere pericia y, sobre todo, mucha paciencia.
Puede leer: Ciudadanos de Alto Paraguay exigen infraestructura vial en el Día del Camino
A pesar del cansancio y la incertidumbre, el espíritu de los pobladores no decae y el objetivo es claro: llegar a casa sin importar que el viaje de 15 horas se convierta en uno de dos o tres días, ya que la meta es abrazar a los padres, sentarse a la mesa y compartir la tradicional cena navideña, aunque el camino se haya empeñado en retrasar el abrazo.
La odisea continúa y mientras el cielo siga amenazante, los pasajeros de Alto Paraguay seguirán demostrando que, para ellos, la Navidad no es solo una fecha, sino un destino que se alcanza a fuerza de coraje y barro.
El colectivo que quedó varado en zona del tramo kilómetro 65 - Toro Pampa pudo ser sacado de la cuneta donde cayó por causa del terreno lodoso siendo estirado por dos tractores ya que con uno no bastaba mientras otros transportes quedaron atravesados en medio de la ruta.
La Gobernación de Alto Paraguay dispuso el acompañamiento de tractor al colectivo y otros vehículos que necesiten auxilio para que todo puedan llegar a casa según el comentario del propio gobernador Arturo Méndez, a esto se suma la predisposición de los administradores de estancias que también prestar ayuda en la ruta.