24 may. 2024

Urge solución para comunidades del Chaco sin acceso al agua

Las comunidades del Chaco resisten apenas el embate de la sequía y la escasez de agua potable, pero también sufren por los cortes de energía eléctrica, así como por la falta de vías de acceso en buenas condiciones. En esta zona del país la ausencia del Estado es muy notoria y las apuradas declaraciones de emergencia proponen apenas soluciones parche y coyunturales. Mientras la ola de calor cuesta vidas de personas y animales silvestres, las comunidades deben suplicar ayuda al Gobierno Central, a gobernaciones y municipalidades. Esto ya es insostenible.

Los pobladores de los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay, en el Chaco paraguayo, están sufriendo el asedio de las duras condiciones climáticas. Actualmente les afecta la sequía, que está llevando a condiciones extremas la sobrevivencia por la falta de agua potable. Esto no solamente golpea a las personas, sino también a la fauna silvestre.

El pasado fin de semana Última Hora informaba sobre un total de 10 muertes súbitas que se habían registrado en el Chaco debido a la ola de calor que superó los 45 grados centígrados. De acuerdo con los datos aportados por el fiscal de Boquerón, César Sosa Ayala, del total de fallecidos, nueve corresponden al Departamento de Boquerón y uno al Departamento de Alto Paraguay. Algunas de estas personas eran trabajadores de estancias de la zona, lo que, sin dudas, plantea, asimismo, una responsabilidad y cuidado de parte de los empleadores, considerando la situación que se vive actualmente con las altas temperaturas.

Otra situación que causó gran impresión fueron las imágenes viralizadas a través de las redes sociales que mostraban animales silvestres muertos por la falta de agua en la zona de Joel Estigarribia, en Boquerón; los pobladores están haciendo lo posible para suministrar el líquido y rescatar a estos animales. En la zona de Joel Estigarribia no llueve desde hace tres meses, y la temperatura en los últimos días llegó a límites apenas soportables. Una de las pobladoras envió un mensaje desesperado de pedido de auxilio a las autoridades, pues precisan de ayuda para salvar a esos animales.

No caben dudas de que la situación es de desesperación. Las fotografías que llegan desde la lejana zona del país muestran un pequeño venado moribundo cuando es bañado por una persona con un poco de agua fresca, también se ven avestruces y peces muertos, tapires sedientos, y por todas partes escenas aterradoras. Los lugareños relatan que a esto se agrega que las aves intentan ingresar a los pozos o se resguardan en las casas, en busca de cobijo, y que las abejas se amontonan al borde de alguna fuente de agua.

En Boquerón no llueve hace seis a siete meses y las autoridades consideran que están viviendo la peor sequía de los últimos años. Esta condición también afecta al Alto Paraguay, en particular a las comunidades indígenas más alejadas que sufren la escasez de agua, pues sus reservorios se hallan desabastecidos como consecuencia de la escasez de lluvia; sus tajamares se encuentran ya secos, por lo cual deben consumir un líquido marrón, que es lo que queda del agua salobre del tajamar, lo que, a su vez, supone arriesgar la vida y la salud de niños y ancianos, y de toda la comunidad.

Lo más grave y, a la vez, más absurdo es que hablamos de una ausencia del Estado, a pesar de que existen autoridades electas en gobernaciones y municipalidades, las cuales tienen recursos, y si estos son escasos, tienen la posibilidad y la obligación de requerir la ayuda del Gobierno Central para asegurar el bienestar de la población.

Las declaraciones de emergencia por lo general llegan tarde; se hace evidente que no hay previsión ni planificación.

Paraguay le debe su nombre a un río. De hecho, somos un país con recursos hídricos importantes; tenemos ríos, arroyos, lagos, humedales, una parte del Pantanal y acuíferos, y, sin embargo, las autoridades, por su desidia e indolencia, permiten que los pobladores de estas lejanas regiones tengan que vivir en estas condiciones, sin acceso al agua potable, sin caminos seguros ni acceso a la salud.

Es hora de preguntarnos sobre qué tipo de desarrollo se podrá construir con estos niveles de improvisación, y con la incertidumbre que plantean los sucesos climáticos.

Más contenido de esta sección
Mientras el ex diputado colorado Juan Carlos Ozorio opera para obtener una medida sustitutiva a la prisión, la Cooperativa San Cristóbal, de la que fue presidente, siente las devastadoras consecuencias de haber sido una entidad a través de la cual, presuntamente, se puso en circulación el dinero proveniente del tráfico ilegal de drogas. Perdió la confianza y a miles de socios. Es un ejemplo de lo que les sucede a las instituciones cuando falta fiscalización. Si no mejoran los controles, este caso se volverá a repetir, con los mismos funestos resultados.
El hecho de que la mayoría oficialista del senado haya retrocedido en la barbaridad cometida cuando devolvió fueros a senadores previamente desaforados que están siendo investigados por la Fiscalía, puede verse como que enmendaron un error. Sin embargo, una acción que significó el atropello a la Constitución Nacional no debe quedar impune. Los 23 senadores que votaron por devolverle los fueros a Erico Galeano, Hernán Rivas y Rafael Filizzola, deben ser investigados, pues en un estado de derecho nadie está por encima de la ley.
Hace unos días, fue intervenida una estancia en Fuerte Olimpo, Alto Paraguay, y en el lugar fueron detenidas diez personas de cuyo poder incautaron fusiles AR47 y una avioneta Cessna, además descubrieron una pista clandestina que habría pertenecido a la estructura liderada por el supuesto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y al presunto líder de tráfico de drogas, Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico. Resulta insostenible la falta de control del espacio aéreo nacional, ante la impasividad o complicidad de las autoridades.
Aproximadamente, unos 1.300.000 niños y adolescentes paraguayos retornaron a clases en los establecimientos educativos públicos hace unos días, y el escenario que hallaron muchos de ellos ha sido el de una infraestructura deficiente y precariedades. A pesar de que la Constitución Nacional consagra el derecho a la educación, frente a la realidad a la que asistimos, parecen apenas palabras vacías de significado debido a la ceguera de nuestros líderes políticos para anteponer los intereses de la mayoría y apostar por el presente y el futuro del país.
El acceso de los niños a alimentos adecuados y saludables es esencial para garantizar su bienestar físico, intelectual y social. Los programas de alimentación escolar han formado parte de la política educativa desde hace más de un siglo y permanecen en la actualidad, independientemente del nivel de desarrollo de los países y de los ingresos de los hogares. Pero en todos los países el programa se ha planteado de manera integral y tiene alto consenso social. Paraguay no puede ser una excepción. Los cambios planteados solo generaron conflictividad, a la vez de que no garantizarán mejoras sustanciales.
Los agricultores familiares producen la mayor parte de los alimentos frescos y sanos, diversificados y culturalmente apropiados. Generan oportunidades de empleo agrícola y no agrícola, y ayudan a las economías rurales a crecer. La agricultura familiar preserva y restaura la biodiversidad y los ecosistemas, y utiliza métodos de producción que pueden ayudar a reducir o evitar los riesgos del cambio climático. La agricultura familiar es fundamental para mantener la capacidad adquisitiva de los ingresos de todas las familias y para reducir la pobreza en el sector rural. Dejarla en el abandono es poner un obstáculo al crecimiento sostenible, al bienestar de los hogares y al desarrollo del país.