04 abr. 2026

Una tortuga tecnológica para detectar microplásticos en los océanos

Parece una tortuga, tiene sus aletas, su cabeza, su caparazón, pero no es una tortuga. Es un dron que imita su forma, pero está lleno de cámaras de video, cables, placas solares, sensores y sistemas delicados, aunque de bajo coste para detectar microplásticos en los océanos.

Tortuga guardián - EFE.jpg

Jason Méndez trabaja en la Tortuga Guardián. Más allá del caparazón que imita a una tortuga, donde el corazón y la cabeza son claves para este prototipo.

Foto: EFE

Bajo el caparazón hecho a base de placas de plástico reciclado se oculta el corazón de Tortuga Guardián, uno de los 10 proyectos que 100 iberoamericanos que forman parte del sexto Laboratorio de Innovación Ciudadana organizado por la Secretaría General Iberoamericana en Liberia (Costa Rica).

Los expertos calculan que, cada año, los seres humanos vertemos alrededor de 8 millones de toneladas de estas piezas imperceptibles y que cada uno de nosotros podemos llegar a ingerir y respirar entre 70.000 y 121.000 en el mismo periodo de tiempo.

Aunque aún se desconocen sus efectos, las consecuencias no son menos preocupantes ya que aunque se dejara de producir plásticos de manera inmediata, la ingente cantidad acumulada en nuestros océanos nos obligaría a lidiar con ese problema durante siglos.

Tecnología de bajo coste para ayudar al medioambiente

Con USD 350 se puede construir esta falsa tortuga para detectar microplásticos que además se conecta con una base situada en la orilla y puede hacerlo con otra tortuga en el mar y esta con otra y así sucesivamente.

“Pueden tener una separación de entre 200 y 300 metros, más que una conexión de wifi y con mucha menos tecnología”, asegura a Efe Ricardo Guimaraes, el promotor de este proyecto donde participan jóvenes de México, Brasil, España, Costa Rica, Uruguay, Colombia y Alemania.

Le puede interesar: Explorador llega al fondo del mar y encuentra basura

Gracias a una conexión por radiofrecuencia varias tortugas podrían cubrir un amplio espectro de superficie marina y enviar la información a una base que a su vez colgará estos datos en una página web abierta.

Y es que este dron de apariencia sencilla, bajo coste y –según sus constructores– fácil de montar, es todo un amasijo de pequeñas piezas con precisas funciones para el correcto desarrollo del mismo.

Más allá del caparazón que imita a una tortuga, no por estética sino para aprovechar el movimiento que una de ellas experimentaría en el mar y ser así “más eficientes” contra el oleaje, el corazón y la cabeza son claves para este prototipo.

Parece una tortuga, pero es un dron que imita su forma y está lleno de cámaras de vídeo, cables, placas solares, sensores y sistemas delicados aunque de bajo coste para detectar microplásticos en los océanos.

Parece una tortuga, pero es un dron que imita su forma y está lleno de cámaras de vídeo, cables, placas solares, sensores y sistemas delicados aunque de bajo coste para detectar microplásticos en los océanos.

Foto: EFE

Así, una caja interna resguardará el sensor del PH del agua (que mide su acidez), un tubo conectado a un medidor por el que cada 15 minutos pasará una muestra de agua y la luz de un láser diferenciará los microplásticos de los microorganismos.

“La idea es que esa información vaya a parar a las autoridades locales para que ellas sean las que actúen y limpien las aguas”, explica Guimaraes.

Por su lado, la cabeza contendrá los otros dos sensores de la tortuga, el de la temperatura y el que indicará cuán turbia están esas aguas, valores “más relacionados con el cambio climático”, según el brasileño.

El siguiente paso: Que puede bucear

Tras apenas 10 días de trabajo, el prototipo del grupo está cerca de instalarse, pero los diseñadores admiten que aún les falta tiempo para mejorarlo y sobre todo para conseguir analizar el suelo marino que es donde reposan más microplásticos.

“Es la parte más contaminada, la sal se pega a los microplásticos y los hace descender, por eso también vamos a tener una opción para que la gente pueda ir a la base que estará en la orilla y analizar agua que hayan podido extraer del fondo”, añade el brasileño.

También puede leer: Descubren grandes cantidades de microplásticos en las profundidades marinas

Y es que este proyecto, uno de los más tecnológicos del laboratorio, quiere acabar el evento con el mayor nivel de funcionamiento así como de acercamiento con las comunidades y las fundaciones de la zona quienes, a su juicio, deben ser los que trasladen la idea a las autoridades locales.

“Hemos hablado con muchas comunidades y por ahora la que mejor ha recibido la idea es una de pescadores, pero tampoco quieren que se difunda si en sus aguas hay mucha contaminación” porque les perjudicaría en la venta, continúa.

En ese sentido, defienden que sea el Gobierno el que tome la iniciativa y empiece una acción conjunta para mejorar la calidad del agua marina, pero no se olvidan del poder de la ciudadanía para llevar a cabo iniciativas que cuiden el medioambiente.

“Este es un proyecto de ciencia ciudadana, por eso queríamos que la tortuga se pudiera hacer con cosas baratas y fáciles de encontrar, también usando herramientas caseras y que cada uno tenga libertad de modificar lo que quiera, que se apropien de la idea”, zanja.

Más contenido de esta sección
La NASA autorizó este jueves el inicio del viaje a la Luna de la cápsula Orión de Artemis II, programado para 25 horas después del despegue desde Cabo Cañaveral (Florida, EEUU), y el siguiente paso crítico de la misión que prevé el regreso del ser humano a la órbita lunar más de medio siglo después.
El barril de petróleo brent para entrega en junio subió este jueves un 7,78%, hasta USD 109,03, en el mercado de futuros de Londres, al disiparse la esperanza de una desescalada en la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
La tripulación de la misión Artemis II experimentó un problema con el inodoro de la nave Orión tras el despegue, según informó la NASA este miércoles.
El presidente estadounidense, Donald Trump, cargó este miércoles, por su falta de apoyo para la guerra en Irán, contra la OTAN, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico, Keir Starmer, en un discurso durante el almuerzo de Pascua celebrado hoy en la Casa Blanca.
La histórica misión Artemis II, que busca el primer regreso del ser humano a la Luna en más de cincuenta años, despegó este miércoles con cuatro astronautas a bordo de un enorme cohete de la NASA desde Cabo Cañaveral (Florida), Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar la órbita lunar durante sus 10 días de duración.
Estados Unidos levantó el miércoles las sanciones contra la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien asumió el mando de su país en enero después de que Washington destituyera a Nicolás Maduro en una operación militar.